Las votaciones primarias del 1 de marzo pueden definir a los candidatos de los partidos Demócrata y Republicano, rumbo a las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

La victoria en el denominado Súper Martes puede consagrar la candidatura de Donald Trump, tras sus triunfos consecutivos en Nueva Hampshire, Carolina del Sur y Nevada, así como la de la demócrata Hillary Clinton quien ganó en Iowa, Nevada y en Carolina de Sur.

En el partido Republicano, el ganador de los comicios internos individuales se lleva todos los delegados en disputa, a diferencia de los demócratas, donde la distribución es proporcional en la mayoría de los estados.

Las votaciones incluyen a Alabama, Alaska, Arkansas, Colorado, Georgia, Massachusetts, Minnesota Oklahoma,Tennessee, Texas, Vermont y Virginia. También votan Samoa Americana y los demócratas en el exterior, la mayoría residentes en México.

Los aspirantes

Un sondeo WSJ/NBC indica que Donald Trump tiene una imagen neta negativa de menos 31 puntos porcentuales. Por su parte, la Hillary Clinton tiene una imagen negativa de apenas menos 13 puntos.

Contra Trump opera el hecho de que su vasta popularidad entre los votantes con menos educación formal es ensombrecida por la imagen más negativa entre todos los aspirantes presidenciales, sean republicanos como demócratas.

 

Entre los demócratas, Hillary Clinton tiene un margen más cómodo de ventaja frente al senador Bernie Sanders.

Con excepción de Vermont, la ex jefa de la diplomacia estadounidense y ex primera dama aventaja a Sanders en la mayoría de los estados con elecciones. 

 

 

POB/LFJ