Una forma de celebrar este 14 de febrero, es con un cóctel hecho a base de cerveza y con un toque de vino espumoso.

Se trata de un Black Velvet, para prepararlo solo se tiene que servir medio vaso con cerveza estilo Stout y el resto llenarlo con champaña o vino espumoso.

Si se sirve con cuidado, el resultado obtenido será un coctel bicolor (blanco con negro). La bebida será cremosa, intensa y refrescante.

También se puede intentar una mezcla de cerveza Imperial Stour con una cerveza lámbica endulzada con frutas como frambuesas, fresas o cerezas.

Otro de los cócteles de cerveza más famoso es el Mónaco, para prepararlo se necesita una cerveza lager, una onza de jugo de limón y la misma cantidad de jarabe natural y granadina.

Para su preparación se coloca en un shaker con hielos: el limón, la granadina y el jarabe. Después de agitarlos,  se sirve en un vaso libre de hielo y se completa con la cerveza. Este coctel es ligero y muy fresco.

El Mónaco es ideal para que acompañe una ensalada de arúgula con queso de cabra y granitos de granada o arándanos; mientras que el Black Velvet se puede acompañar de una lasagna de carne o incluso vegetariana.

 

POB/IIAL