Lentos, rápidos o suaves. Un beso por sí mismo puede ir desde un ligero contacto, un roce inesperado, hasta una fusión de dos cuerpos por medio de los labios. El beso es un arma que puede ser lenta, rápida o suave.

Tiernos, apasionados, maternales, socioculturales, fraternos, de reencuentro, de despedida, todos y cada uno considerados la primera expresión de amor.

Existen tantas formas de besar. Entre los diferentes tipos de besos se encuentran:

Beso francés:
Si uno de ellos toca con su lengua, los dientes, el paladar y la lengua del otro.

Beso ladeado: 
Cuando las cabezas de los dos se inclinan en direcciones opuestas y en esta postura se produce el beso.

besoBeso inclinado: 
Cuando uno de los dos echa la cabeza hacia atrás y el otro que lo sujeta por el mentón, lo besa.

Beso directo: 
Cuando los labios de los dos se unen directamente y se chupan. Lo importante son los labios que se mordisquean y se acarician con la lengua.

Beso presión: 
Se presionan los labios fuertemente con la boca cerrada.

Beso superior: 
Cuando uno de los dos toma con sus dientes el labio superior y el otro le devuelve el beso besándole en el labio inferior.

Beso broche:
Cuando uno de los dos sujeta con sus labios los de su pareja. Si el que realiza el beso toca con su lengua los dientes, las encías, la lengua o el paladar del otro, se llama “lucha de la lengua”.

Beso palpitante: 
Cuando uno de los dos deposita sobre los labios besos muy pequeños recorriendo la boca y las comisuras.

Beso contacto: 
Cuando se toca ligeramente con la lengua la boca del otro y apenas se hace contacto con los labios.

Beso para encender la llama: 
Es el beso en las comisuras de los labios para encender el amor.

Beso para distraer: 
Puede darse en las mejillas. Otros lugares recomendados son: la frente, los ojos, las mejillas, el pecho, la raíz del cabello, la nuca y el cuello junto a la clavícula.

Beso con reloj:
La idea es olvidarse de todo y concentrarse en las caricias y besos que se le da a la pareja.

Beso con las pestañas: 
Cuando se recorre los labios o la cara del otro y se acarician las pestañas con besos.

Beso viajero:
Son besos que con la imaginación de la pareja pueden recorrer todas las partes del cuerpo.

Beso que despierta:
El beso que se da en las sienes, cerca del nacimiento del pelo, cuando el otro está dormido, para despertarlo con suavidad.

Beso estrella:
Hay un intercambio de saliva y la mujer tiene la boca abierta para poder jugar con las lenguas.

El arte de besar

Pero, el arte de besar también tiene su cienciaFilematología, de la etimología griega de philema (beso) y logos (estudio), es la disciplina que se encarga de este fenómeno. Las últimas investigaciones de esta ciencia demuestran que intercambiar saliva ayuda a escoger la pareja más adecuada.

kiss_besoSegún concluyen, las sustancias químicas que contiene la saliva ayudan a evaluar a una posible pareja para decidir si es la más idónea, mediante los niveles de cortisol  (hormona del estrés) que el cuerpo experimenta a la hora de besar.

Siempre y cuando se bese a la persona adecuada, los niveles de oxitocina (hormona que ejerce funciones como modular comportamientos sociales, patrones sexuales y la conducta parental) aumentan.

Los chimpancés se besan, los zorros se lamen sus hocicos entre sí, las aves se picotean y los elefantes ponen sus trompas en las bocas de los otros miembros de sus manadas, pero, ¿por qué?

La ciencia del beso

De acuerdo a Helen Fisher, profesora de antropología en la Universidad Rutger y experta mundial en la biología del amor, al igual que en los animales, en los humanos, el beso es fundamentalmente una cuestión química. La saliva masculina tiene testosterona, por ello, muchos hombres prefieren los besos húmedos.

¿Por qué?, inconscientemente intentan transferir testosterona para provocar el apetito sexual en las mujeres. Según la experta, este tipo de besos puede ayudarles a medir los niveles de estrógenos femeninos de su pareja, para medir el su grado de fertilidad.

En cuanto a las mujeres, el beso les sirve para detectar el estado del sistema inmune de su posible pareja y saber cuánto se cuida.

La antropóloga sostiene que existen tres sistemas cerebrales diferentes que son estimulados por el beso y que evolucionaron en el Homo sapiens para permitir el emparejamiento y la reproducción.

  • El primero es el deseo sexual alimentado por la testosterona, tanto en hombres como en mujeres.
  • El segundo regula el amor pasional u obsesivo y parece estar vinculado a una actividad elevada de la dopamina, un estimulante natural.
  • El tercero, que controla el apego y permite a una pareja permanecer unida suficiente tiempo como para criar hijos, está ligado a un nivel mayor de oxitocina.

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