Carlos Alberto Martínez Maldonado, joven tenista poblano, busca retomar su carrera para convertirse en el mejor tenista de Puebla y competir en la máxima categoría, a la par de esta meta se encarga de dar clases a los futuros tenistas, con ellos la misión es clara, contagiarles la pasión por el deporte blanco.

La historia del Tenis se puede remontar a los juegos de pelota, sus orígenes llegan de las culturas griega, romana y egipcia, inclusive, se dice que la etimología de la palabra raqueta viene del egipcio “rahat” que significa palma de la mano.

El Tenis se juega en una cancha rectangular de 23.77 metros de largo por 8.23m. de ancho, la cual se encuentra dividida a la mitad por una red suspendida de una cuerda o cable metálico, cuyos extremos están fijados a la parte superior de dos postes o pasarán sobre la parte superior de dos postes a una altura de 1.07m.

Este es un deporte que exige una gran condición física, velocidad en piernas y brazos y sobre todo concentración mental, punto que destaca Carlos Martínez y que señala como uno de los más importantes para destacar  en este deporte.

“El concentrarte, el tener el tino para tomar la mejor decisión, a veces el carácter te forja mucho, el estar en cancha te forja demasiado y debes de tener una línea muy delgada de tomar la mejor decisión… Lo técnico muchos lo pueden tener pero pocos lograr tener una línea muy buena en concentración”.

Una vida en el Tenis

Carlos explica que comenzó a los 14 años en este deporte, influido por sus padres quienes desde la universidad han practicado el Tenis e inclusive gracias al deporte se llegaron a conocer, por lo que no es de extrañar que por esta influencia Carlos fuera empujado a entrenar el deporte.

“A mí no me gustaba el Tenis, porque el Tenis me lo querían meter un poquito a la fuerza y como que a veces no te llama mucho la atención, un día prendí la tele, estaba el US Open, estaba Roger Federer precisamente y me llamó mucho la atención, así llegue y le dije a mi papá quiero jugar Tenis”.

Carlos comenzó su proceso de entrenamiento primero en la Unidad Deportiva, pasando por los entrenamientos de sus mismos padres hasta llegar con Yola Ramírez quien lo instruyó de lleno en el tenis y en donde estuvo en sus primeras competencias, en lo que fue el comienzo de un lazo muy fuerte entre su vida y el deporte, que le permitió unirse de mejor manera con sus padres, familia y conocer amigos, una vida que se complementa con el Tenis.

Desde que comenzó, muchos le comentaban el gran talento que tenía, lo que le permitió colocarse en los primeros lugares dentro de los torneos de Club Albatros y posteriormente ya en torneos nacionales, pero un problema de salud le cortó el gran inicio de su carrera, un problema en uno de sus pulmones provocó que los médicos le impidieran continuar jugando.

Debido a esto se quedó fuera cuatro años del deporte, fue hasta los 20 años cuando retomó los entrenamientos y sus sueños en el Tenis, Carlos explica que el regresar a las canchas fue una de las principales razones por las que pudo recuperarse.

“Muchas de las formas de las que yo salí de esa enfermedad fue el Tenis, regresar a jugar Tenis, créeme que muchas de las veces ese ha sido mi motor, yo quiero regresar a jugar Tenis… Definitivamente yo tenía que regresar a jugar Tenis… y mira ahora estoy aquí, creo que en mi mejor momento de Tenis, me siento muy bien”, afirma Carlos.

La pasión por el Tenis

A la par de su carrera, Carlos se dedica a dar clases a pequeños grupos de niños, una etapa que le da mucho gusto vivir por verse reflejado en sus alumnos, al verlos llegar con la misma ilusión y sueños que el sintió.

Con su ejemplo, Carlos busca transmitirles la pasión por el deporte a sus alumnos, exigiendo lo mejor de ellos desde los entrenamientos, pidiendo la máxima concentración y el máximo esfuerzo, enseñándoles a jugar y disputar cada una de las pelotas e invitándolos a desarrollarse en el deporte.

CARLOS MARTÍNEZ, TENISTA Y PROFESOR POBLANO.Para él, las nuevas generaciones traen una nueva mentalidad, donde cada uno de ellos quiere competir, no se hacen pequeños ante el reto y buscan ganar a los mejores, por lo que, el impulsarlos es muy importante.

Carlos considera que el Tenis es un deporte muy celoso, un deporte que cuando te distraes o no entrenas con regularidad o pierdes un entrenamiento, puede costar mucho inclusive perder el ritmo de competencia o quedarte fuera del juego.

Ahora, con 24 años de edad, su proceso es diferente, las obligaciones como sus estudios en Ingeniería en Sistemas y los altos costos que involucra el Tenis ha hecho que su proceso sea más lento, pero se encuentra pendiente de cada oportunidad, en busca de un nuevo desafío, un nuevo torneo para lograr su objetivo de ser el mejor Tenista de Puebla.

“Yo quisiera consolidarme primero como jugador… y porque no, poderlo ligar con clases, poderlo ligar con ayudar a chavos que encuentren esta pasión en el Tenis que de verdad es muy bonita y yo creo que el Tenis es más una forma de vida”.

POB/JS