Las mujeres que tienen poca actividad sexual son más propensas a padecer un infarto, de acuerdo a resultados de un estudio realizado por la Universidad de Tufts, en Massachusetts.

Issa Dahabreh, encargada de la investigación dijo que este riesgo aumenta en 3.5%. Explica que durante el sexo aumenta el consumo de oxígeno, la presión arterial y la frecuencia cardiaca, factores que ayudan a reducir el riesgo de un infarto.

Debido a lo anterior, aquellas mujeres que casi no tienen sexo, presentan altos niveles de colesterol y grasa, que contribuyen a desarrollar padecimientos cardiovasculares.

"Las mujeres que no practican ejercicio ni mantienen relaciones sexuales frecuentes tienen unos mayores niveles de adiposidad y, en su mayoría, el colesterol malo (LDL) por encima de los valores recomendables. Dos factores que multiplican el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y, en menor medida, de otras patologías como el cáncer de mama o la diabetes", dijo la investigadora.

Para llevar a cabo el estudio que fue publicado por la revista “The Journal of the American Medical Association”, Dahabreh realizó un análisis comparativo de 14 investigaciones que hacían hincapié en los beneficios de la actividad sexual para la salud.

Un estudio de la Universidad de Wilkes, en Pensilvania reveló que el sexo también ayuda a que el organismo libere un anticuerpo llamado inmunoglobina A, o IgA, que funciona como protección contra las infecciones virales, como gripe o asma.

Dahabreh dijo que en el caso de aquellas personas que no cuentan con una pareja, es recomendable que realicen algún deporte o actividad física, como caminar, trotar o pasear en bicicleta, durante al menos 30 minutos al día, esto evitará el riesgo de un infarto.

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