La educación en México está en una severa crisis y es algo histórico. La falta de una buena pedagogía ha ocasionado en gran medida que la educación le quede a deber a los estudiantes y a las familias, consideró el Dr. Fernando Fernández Font, rector de la Universidad Iberoamericana Puebla.

En entrevista con Poblanerías en línea, comentó que el problema pedagógico inicia desde primero de primaria, y pese a que se ha trabajado para hacer las pedagogías más eficaces, todavía no se dan los resultados.

Es un problema de mitología de pedagogía, de habilidad de los profesores para poder enseñar y abrir el espacio

Además del problema estructural de la educación, la actitud de los jóvenes al cursar la universidad es otro de los retos a los que las instituciones se enfrentan.

FERNANDO FERNANDEZ FONT IBEROEl representante de la Compañía de Jesús señaló que en ocasiones a los estudiantes “les cuesta” dar “el brinco” de la adolescencia a la juventud, y asumir las responsabilidades que eso conlleva, pues en ocasiones, desean mantener el mismo estilo de vida.

En la prepa todavía van a la escuela a divertirse (…) y llegan a la universidad y quieren seguir manteniendo sus actitudes adolescentes y eso fastidia. Por ejemplo, cuando no llega el profesor a la clase hay dos grupos de alumnos, unos que dicen “hay que esperar” y el otro que dice “ya vámonos”.

Combatiendo la deserción

Fernández Font comentó que la Ibero detectó que cerca de 17% de los alumnos que cursaban el tercer semestre en alguna de sus ofertas académicas, abandonaban la universidad.

Al adentrarse en el problema, se observó que los alumnos desertaban de la universidad porque no obtenían el promedio de calidad que la institución pedía.

Aunque dentro de las causas de deserción se encontraba que los estudiantes se cambiaban de ciudad, los problemas económicos y el cambio de carrera; la falta de preparación y motivación para estudiar, es determinante.

Entonces, ¿qué hicimos? Pusimos un seguimiento a todos aquellos alumnos que estaban en riesgo de desertar de la universidad a través de tutores”.

Con esta estrategia, comentó, el porcentaje de deserción pasó de estar en 17 a 6%.

También es responsabilidad de la universidad, porque no puedes decir “que se vayan”, son jóvenes que tienen un futuro, una posibilidad, que pudieron acceder a la universidad, me parecería muy irresponsable por parte de nosotros decir “que se vayan, no es nuestro problema”, porque sí lo es”.

Aprender a ser ciudadano

Fernando Fernández Font indicó que Puebla es el segundo estado con mayor disparidad económica, por ello, desde su trinchera universitaria se enfocan por crear profesionistas que sepan ser ciudadanos. 

FERNANDO FERNANDEZ FONT IBEROExplicó que la formación que imparte la Ibero no solo trata de hacer de los estudiantes «buenas personas», sino de crear ciudadanos que tengan características específicas, que se agrupan en la pedagogía de las 4 C.

La pedagogía de las 4 C habla de formar ciudadanos: conscientes, competentes, compasivos y comprometidos.

Cuando hablamos de la calidad, ponemos un adjetivo, la calidad como «pertinencia social», o sea si yo saco a los mejores estudiantes y no son socialmente pertinentes, es decir, no van a colaborar para el bien común, esa calidad no nos interesa. Sacar los mejores profesionistas del mundo, los más exitosos ¿para que sigan manteniendo la estructura injusta del país? no nos interesa”.

Universidades «garage»

Sobre las instituciones que se han acreditado como educación superior, el Dr. Fernández Font fue contundente al decir que no todas son universidades y cuestiona la manera en la que han obtenido los permisos para operar.

Dijo que «universidad» es hasta el momento en el que se investiga, integra posgrado y doctorado. Mientras no se llegue a eso, se está rumbo a una universidad.

Abres solo una universidad garaje, abro una cortina pongo un letrero “Instituto de Psicología Humanista” y ya, esa es solo una manera de sacar dinero, y eso es lo peor que puede hacer un país, pensando que dar educación se puede a través de la venta y el comercio”.

El rector cuestionó quién ha otorgado el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (Revoe) para operar.

De repente te encuentras que hay muchas instituciones de educación superior que tienen los Revoes y los reconocimientos y dices ¿cómo es posible? (…) ¿Cuántas instituciones han salido por vínculos con rectores o con la universidad pública? Y les dan los permisos y se convierten en una fuente de dinero».

Con la colaboración de Lizeth Flores Jácome y Pablo Spencer Castells,
para la elaboración de esta entrevista, en texto y video, respectivamente.

POB/LFJ