El Paseo Bravo es una muestra del paso de la historia en Puebla y surgió como homenaje a los héroes de la Independencia.

Resistió el Sitio de Puebla en 1863, se volvió un Paseo digno de la realeza durante el Imperio de Maximiliano y Carlota, vio el paso de la Revolución Mexicana, conmemoró el centenario de la Consumación de la Independencia y actualmente, sirve como lugar de recreación.

Sus cinco manzanas ubicadas –entre la 11 sur y la 13 sur– son un espacio para relajarse, caminar, disfrutar de los antojitos poblanos.

La historia del Paseo

Desde principios del  siglo XIX ya existía en ese lugar una plaza en la que había una horca que, gracias a las gestiones de Fray Vicente Magor, en 1804, fue removida.

Parte del terreno formó una plazuela que se llamó del “Parral” en la 11 sur y 9 poniente.

El proyecto de hacer ahí un paseo data de 1818 propuesto por Ciriaco del Llano el intendente insurgente.

En 1834 el Ayuntamiento de Puebla compró las casas aledañas para hacer un cementerio y para establecer la Alameda Pública, usando también parte de la plazuela de San Javier (el terreno de la Penitenciaria de Puebla).

Para 1852 ya era un paseo pintoresco por sus árboles, sus flores, el monumento y sus cinco fuentes.

En tiempos del Imperio de Maximiliano de Habsburgo se le incorporó al Paseo la manzana que está en 11 Sur 900, se cercó todo el Paseo con una barda; pero lo más importante es que se le cambió el nombre a “Paseo de la Emperatriz”, en honor a Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III.

Empezó a ser conocido como Paseo Bravo en 1870; a finales del siglo XIX el Paseo se arregló de nuevo: le fueron colocados bancos de hierro, se demolió la barda, se construyó un kiosco y se hizo un pozo de agua sulfurosa.

Paseo de Miguel Bravo

Una vez consumada la Independencia, el Congreso General de México decretó que se adornaran los sitios en que fueron sacrificados los Héroes de la Independencia nombrando, entre ellos, a Miguel Bravo, quien murió fusilado en ese lugar el 15 de abril de 1814.

paseo-bravo-monumento-gabino-barreda-113749El Ayuntamiento de Puebla vio en el Paseo del Parral un espacio para homenajear a Bravo. En 1827, se edificó un monumento con una pirámide de sillares, coronada con un águila y con el Busto de este Héroe; alrededor de este monumento se plantaron árboles sirviendo así como Paseo.

Otros monumentos

El Paseo Bravo sirvió para homenajear a Gabino Barreda como “El eminente filósofo, insigne maestro” y a Esteban de Antuñano por ser el “Fundador de la Industria fabril en el país”; a los dos se les hizo un pequeño monumento.

Porfirio Díaz hizo un monumento dedicado a la Independencia frente a la Iglesia de Guadalupe; actualmente se ubica en la Avenida Juárez y la 19 sur.

En 1921, en la esquina de la Avenida Reforma y la 11 sur, la Colonia Francesa que residía en Puebla le obsequió a la ciudad un reloj, coronado con un gallo, en celebración por el centenario de la Consumación de la Independencia.

 

 

 

POB/LFJ