“Mientras más amor a la cocina le tengas, más delicioso será el sabor le des a tus platillos”, al menos, ese el principio que aplica la familia Cajica, propietaria de los tacos árabes “Doña María”.

TACOS MARYLa taquería se ubica en la esquina de la 4 sur y 13 oriente, en contra esquina de la Arena Puebla, donde las cemitas llevan mano en el gusto de los consumidores que todos los lunes se dan cita a disfrutar del espectáculo del pancracio.

Sin embargo, este hecho no fue limitante para que la familia Cajica, encabezados por don Marco Antonio, se estableciera en este lugar para preparar los tacos árabes, uno de los principales platillos típicos de Puebla.

Monserrat, la hija mayor del propietario, platicó con Poblanerías en línea y relata cómo surgió “Doña María”.

Inició en 1991 cuando los Cajica determinaron iniciar este proyecto, que cual nació como una idea de su abuelo paterno.

Mi mamá nos cuenta que estaba embarazada de mí, cuando mi abuelo y mi papá tuvieron la idea de ponerlo, estuvieron cuatro años juntos, se tuvo que quitar por diversas circunstancias; sin embargo, mi papá siempre tuvo la ilusión de volver a poner su negocio y lo logró, a pesar de que mi abuelo falleció en 1995”, platicó Monserrat.

Cuestionada sobre el porqué preparar tacos árabes, afirma que no solo porque son el platillo favorito de su papa, sino además por la receta familiar que tienen, pues sus bisabuelos eran libaneses.

“Considero que muchas de las taquerías le ponen mucha cebolla a los tacos, para vender mucho, lo que nosotros ofrecemos es calidad, tenemos muy buenos precios, siempre tenemos promociones yaparte la atención al cliente, es primordial”, comentó la joven.

La menor de las hermanas, Angélica de 22 años de edad, relató su experiencia y la satisfacción que le ha dejado involucrarse en el negocio, a pesar de que recién concluyó la licenciatura en Fisioterapia.

He pensado que si en profesión no puedo llegar a consolidarme, puedo seguir adelante con este negocio, y ¿por qué no?, con uno propio, tomando en cuenta que en muchas ocasiones lamentablemente no existe la posibilidad de ejercer la carrera”, mencionó Angélica.

Afirma que el secreto del éxito, está en la preparación de la carne, así como en lo “generoso” que se debe ser al prepararlos.

TACOS MARYLa influencia que han ejercido en su ellas, tanto su abuelo como su padre, para involucrarse en este negocio, sino incluso, quererlo y amarlo.

Las hermanas consideran que el taquero se hace y además, y lo ponderan no solo como un oficio, sino como una oportunidad de destacar en la vida.

El ser taquero no es cualquier cosa, tiene su chiste incluso el saber cortar a carne, el saber preparar e incluso, el saber calentar las tortillas, dado que tiene una peculiaridad este proceso para que no se rompa, sin dejar de considerar el calor que se genera en torno al trompo de carne”, comentó Angélica.

Monserrat añade que el hecho que en las tiendas de autoservicio e incluso en las carnicerías ya se venda preparada la carne árabe, no afecta en los niveles de venta, dado que al poblano como a los visitantes, lo que les gusta es lo típico y lo hecho en casa.

Lo mismo opina de la presencia de las grandes cadenas de tacos árabes y al pastor; considera que mucho de ello tiene que ver en la zona donde están ubicados, factor que no les implica competencia, aunque si la tuvieran, mantendrían a sus clientes, afirmó.

TACOS MARYPor su parte, Marco Gómez de 35 años, es el taquero de cabecera de “Doña María” tiene más de 20 años de dedicarse a este oficio. Inició a los 15 años, cuando salió de la secundaria, apoyado por sus hermanos.

Relata que este oficio requiere de un aprendizaje y una práctica constante.

Claro que el tema económico es importante, pero también es el hecho de estar a gusto en el lugar en donde trabajas y hacerlo con gusto y con empeño, y más aún, de aquí como y de aquí todo sale”.

También valora el entorno familiar en que se desempeña, pues en las grandes taquerías, -donde ha trabajado- el ambiente es distinto, mientras aquí es más cercano con las personas.

Ha tenido múltiples experiencias con los clientes durante más de 20 años, hay un suceso que recuerda y que fue cuando un comensal “le mentó la madre” porque no preparó el taco como deseaba.

Son gajes del oficio, pero de ahí no pasó a más, mejor me quedo con todo lo bueno que he logrado en estos años y el afecto que me llega a mostrar la gente, ya sea con una propina, o simplemente con un gracias o con una sonrisa”, mencionó el taquero.

 

Texto: Miguel Ángel Arroyo
Fotografías: Juan Carlos Sánchez

 

 

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