El verano de este año será recordado como el período en el que una aplicación de realidad aumentada irrumpió en el ecosistema con una popularidad notable. La misma popularidad abrió espacios para la reflexión en diversos temas relacionados con el futuro de Internet como neutralidad de la red y privacidad.

Sin embargo, vale la pena tener en cuenta que algunas voces de la comunidad indican que Pokémon Go! no es precisamente una aplicación de realidad aumentada. Por el contrario, reconocen que la aplicación podría ser considerada como un primer paso, pero que la verdadera realidad aumentada habilitaría mejoras en prácticamente todos los sectores de la vida cotidiana.

La ubicuidad cuesta

Algo que no está a discusión es que las aplicaciones de realidad aumentada necesitan ser utilizadas en dispositivos móviles. El ejemplo de Pokémon Go! se enfoca en aplicaciones para teléfonos inteligentes, pero la evolución de la tecnología invita a pensar en desarrollos futuros como relojes o gafas, con usos diversos.

POKEMON GOLa ubicuidad necesaria para el uso de este tipo de aplicaciones las diferencia de otras que también son desarrolladas para móviles, pero cuyo uso suele privilegiarse en puntos de acceso fijo a Internet como hogares u oficinas. En general, esto ocurre cuando los usuarios prefieren evitar el consumo de datos móviles con el fin de evitar facturaciones elevadas, principalmente debido a aplicaciones de música o video.

El contexto invita a pensar en las implicaciones de la ubicuidad para la neutralidad de la red. En años recientes ha crecido la popularidad de esquemas de tasa cero. Por medio de ellos, los proveedores de servicio ofrecen el consumo gratuito de los datos cursados por un conjunto de aplicaciones predeterminadas -usualmente las que son más populares para los usuarios- incluyendo redes sociales y mensajería instantánea.

Algunas de las críticas que estos esquemas han recibido están centradas en la falta de criterios transparentes para elegir las aplicaciones a las que se hace el cobro diferenciado. La popularidad de un nuevo grupo de aplicaciones invitaría a pensar si es necesario un replanteamiento de tales esquemas por parte de los proveedores del servicio.

Un puente entre dos mundos

En ocasiones, la variedad de aplicaciones y servicios basados en Internet ha llevado a crear una falsa percepción de que lo que ocurre en el entorno digital no tiene relación directa con el plano físico. Sin embargo, los actos sucedidos en Internet suelen ser un reflejo de acciones vividas en el “mundo real”.

pokemon-go-239475La popularidad de Pokémon Go! ha servido como una caja amplificadora para la difusión de noticias relacionadas con la seguridad física de los usuarios de la aplicación y de las personas que les rodean. De esta forma, la relación más evidente entre el entorno físico y el virtual se encuentra en noticias de accidentes personales que tienen impacto directo en la salud y que llegan a ser fatales.

No obstante, una reflexión adicional se desprende de invitaciones a no usar este tipo de aplicaciones en lugares de trabajo, como la emitida por una planta de la empresa Volkswagen. En este sentido, es importante reconocer que la compañía prefirió emitir el aviso en vez de bloquear el acceso a Internet en la planta, lo cual habría obstruido incluso el ejercicio de actividades legítimas de los empleados, como la comunicación o el uso de aplicaciones de productividad.

Cuidado con tus datos

Luego de su explosiva aparición, Pokémon Go! levantó preocupaciones en un sector de la comunidad de Internet debido a que un programador encontró que la aplicación solicitaba acceso pleno a las cuentas de Google de sus usuarios que desearan registrarse haciendo uso de tal mecanismo. Esto implicaba un riesgo importante para la privacidad de los usuarios, ya que ello podría implicar el acceso a diversos datos que no eran necesarios para hacer uso del juego.

POKEMON GOSi bien la empresa que desarrolló la aplicación corrigió el problema, el hecho invita a la reflexión para casos parecidos. Tradicionalmente, las aplicaciones solicitan la autorización de los usuarios para otorgar acceso a un conjunto específico de características, tanto de cuentas virtuales como del propio dispositivo. Sin embargo, no está claro qué porcentaje de las personas otorgan las autorizaciones con conocimiento de causa.

Esto encuentra una historia paralela con los términos de servicio que suelen ser “aceptados” por las personas que desean hacer uso de un servicio de Internet. Tanto los términos como las autorizaciones pueden ser vistos como una barrera que separa a los usuarios de las aplicaciones y servicios a los que desean acceder. Por ello, las condiciones suelen ser aceptadas sin una reflexión amplia, ya sea por falta de interés o incluso por la complejidad de las redacciones.

Incluso en casos donde la reflexión existiera, las alternativas resultan radicales: aceptar las condiciones o no acceder al servicio. La popularidad generada por Pokémon Go! podría ser el punto de partida para seguir debatiendo sobre este y otros temas.

POB/LFJ