El lunes 22 de agosto inició en México el ciclo escolar 2016-2017; sin embargo, en estados donde la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) tiene mayor presencia, las clases no se reanudaron.

En Chiapas, la CNTE se declaró en “alerta máxima” y responsabilizó al gobierno federal de riesgos de enfrentamientos y agresiones que pudieran generarse en las movilizaciones del magisterio.

CNTE-infografiaLo mismo sucede en Oaxaca donde la mayoría de las escuelas no iniciaron labores educativas. Algunas instituciones de educación básica desafiaron a sus dirigentes y comenzaron las clases, otros salieron a una marcha masiva en contra de la Reforma Educativa.

Aunque su exigencia es la derogación de la reforma, también piden se les incluya para la construcción de la misma. Hasta ahora, líderes magisteriales y autoridades de la Secretaría de Gobernación han tenido mesas de trabajo pero no se ha llegado a algún acuerdo.

Enrique Peña Nieto, presidente de México, dijo que si la CNTE deja sin clases a los menores, no habrá diálogo e hizo un llamado a los maestros que están en contra de la reforma a que “no hagan rehenes a los niños”.

Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación, dijo que no existe “ninguna justificación” para que niegue el derecho a a la educación a los niños de esos estados y advirtió que si no regresan a las aulas, comenzarán los descuentos.

Dijo que en caso de llegar a los despidos por la acumulación de faltas, “hay suficientes maestros” para cubrir la plaza que ya han aprobado la evaluación.

Tres años sin tregua

En 2013, la reforma educativa presentada por Enrique Peña Nieto fue aprobada. Casi siete meses después, en septiembre de ese año, fue promulgada y publicada en el Diario Oficial de la Federación.

La reforma contempla la creación de un servicio profesional docente a través del Sistema Nacional de Evaluación Educativa, donde se propone evaluar a los profesores con un examen que les permita su permanencia en el sistema educativo y también de paso a los de nuevo ingreso, combatiendo así la venta o herencia de plazas.

Este punto es parte de la protesta de la CNTE, pues se opone al examen generalizado y asegura que hay diversas condiciones de trabajo que hacen desigual la educación básica.

A causa de esto, de 2013 a agosto de 2016, se han registrado enfrentamientos, manifestaciones, marchas, bloqueos, plantones. Entre estos: el incendio al edificio del PRI en Chilpancingo, Guerrero, los plantones en el Zócalo y en el Monumento a la Revolución en la Ciudad de México y el enfrentamiento en Nochixtlán, Oaxaca.

La SEP, en el ojo del huracán

Pese a las protestas y los reclamos de la sociedad mexicana para arreglar el problema magisterial, Aurelio Nuño se ha mantenido firme en no dar marcha atrás de la reforma.

Desde la implementación de la reforma, cerca de 500 profesores de todo el país fueron cesados por acumular faltas. Según Nuño, hasta ahora, más de 4 mil docentes de Guerrero, Michoacán y Oaxaca han sido despedidos.

 

El 27 de agosto, Aurelio Nuño cumplirá un año al frente de la Secretaría de Educación Pública, en sustitución de Emilio Chuayfett, con quien inició la reforma.

Fue en la era de Chuayfett cuando Gabino Cué, gobernador de Oaxaca, anunció la desaparición del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), dando un golpe duró a la CNTE.

Ante este pronunciamiento, la CNTE dijo que no solo se afectaba a la sección 22 de Oaxaca, sino a toda la disidencia del país y se declararon en “alerta máxima”.

Las pérdidas

Las pérdidas económicas por los plantones y bloqueos realizados por la CNTE en Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán ascienden a 115 mil millones de pesos, según la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

La Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) dijo que a causa de las movilizaciones 14 mil empresas están por cerrar en esos estados.

En la Ciudad de México, según las estimaciones de la Cámara del Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño (Canacope) los plantones en la Plaza de la República y el Monumento a la Revolución registraron 1,500 mdp en caída de ventas. En la zona Centro Histórico-Plaza de la República fueron afectados 30 mil negocios.

Ante las pérdidas, el sector empresarial se ha proclamado por el uso de la fuerza pública y ya no permitir las movilizaciones.

POB/LFJ