DiceHugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis de México: 

Condenar las marchas de padres de familia que defienden pacíficamente el matrimonio natural y sus valores, es una estrategia diabólica por parte de la ONU. [...] Así pues, ¿Quiénes son los que odian? ¿Quiénes son los intolerantes? ¿No estamos en México ante una escandalosa discriminación por ideas y principios religiosos? ¿Dónde está la actuación de la CONAPRED y la COPRED?, ¿por qué no intervienen estas instancias? ¿Por qué la ONU no condena esta ola de intolerancia religiosa?

No sé si es diabólico, como él dice. Pero ciertamente levanta dudas. ¿Por qué cuando un liberal da su opinión es libertad de expresión y cuando la da un conservador es represión?

 

Atte: Awebito