La flor de pascua o noche buena, es una de las más populares durante la Navidad, pues desde hace años se acostumbra regalarla o adornar la casa con ella en esta época del año.

Sin embargo, aunque para la mayoría de las personas pareciera indefensa, puede provocar un riesgo para los felinos. Los gatos son animales curiosos, que acostumbran mordisquear todo lo que se encuentre cerca de ellos, incluyendo las plantas.

Existen distintas plantas que resultan tóxicas para estos animales, según la parte que se consuma: las hojas, las raíces, las flores o los frutos, en algunos casos toda la planta y pueden provocar efectos perjudiciales a nivel digestivo, dermatológico, ocular, neurológico o cardíaco.

En el caso particular de la nochebuena, todas sus partes son tóxicas para los gatos, pues su interior contiene látex o savia blanca. Si los gatos la ingieren puede causarles un severo daño en su intestino, dolor abdominal, vómitos, diarreas, entre otros efectos. Al tener contacto con sus ojos o la piel puede irritarlos lo suficiente hasta causar un trastorno ocular o dermatológico.

 

El acebo, un pequeño árbol de frutos rojos que se utiliza como adorno navideño, contiene elementos tóxicos en sus hojas, frutos y semillas que pueden intoxicar al felino.

Por su parte, el muérdago, la popular planta del «beso de los enamorados» contiene elementos como viscotoxina que puede provocar daños en el corazón, dificultad para respirar y una frecuencia cardíaca baja. Este elemento se encuentra en los frutos blancos de la planta, aunque se necesita de un ingesta mayor para generar la intoxicación.

Para hogares con integrantes felinos, es recomendable solo decorar el hogar con las plantas que sean seguras para sus gatos y no representen riesgos para ellos, no importa la época de año.

Algunas de las más populares son: las rosas, las violetas africanas, las camelias, las petunias y las orquídeas.

POB/FOL