Las cárceles de Puebla continúan con problemas de hacinamiento y las condiciones bajo las que operan afectan el derecho humano al trato digno de los internos, además de que existen condiciones insalubres, informó la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH).

En su el Diagnóstico Estatal de Supervisión Penitenciaria (DESP) 2016, la CDH alertó que son insuficientes los espacios en las celdas y las condiciones en las que se manejan las instalaciones penitenciarias representan un peligro para los internos de varios centros de reclusión.

El diagnóstico de las cárceles

Para realizar el informe, la CDH visitó 22 Centros de reinserción social y al Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes; destacando la participación con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en la visita a los centros de reinserción social de Puebla, Tepexi de Rodríguez, Ciudad Serdán y Tehuacán.

Para evaluar, se aplicó una entrevista al director de cada uno de los centros; se inspeccionaron las instalaciones y se formuló una encuesta a un porcentaje de la población interna.

CERESO_0008La CDH encontró en el diagnóstico que las condiciones en que se mantiene a la población penitenciaria afectan el derecho humano al trato digno de los internos.

De acuerdo con el diagnóstico, los indicadores que ocasionan esa situación son:

Son insuficientes los espacios en las celdas y las condiciones en que operan diariamente las instalaciones penitenciarias, sobre todo las distritales.

Falta de prevención de riesgos es insuficiente.

El hacinamiento en los dormitorios y en las áreas comunes representan un peligro para la población penitenciaria de varios centros de reclusión.

No hay suficientes medicamentos y material de curación.

Falta de atención psicológica.

La alimentación es insuficiente.

Hay condiciones insalubres de instalaciones como dormitorios, cocina, comedores.

Hay escaso personal de seguridad y custodia.

Falta de actividades laborales, educativas y deportivas.

La CDH dio un  promedio general del Diagnóstico Estatal de Supervisión Penitenciaria 2016 de 6.16 en una escala de 10.

Los resultados insatisfactorios se encuentran en los Centros de Reinserción Social de Tepeaca, Izúcar de Matamoros, Huejotzingo y Acatlán de Osorio.

La calificación reprobatoria persiste en los centros de Tecamachalco, Atlixco y Tehuacán, a los que se han unido los de Teziutlán y Xicotepec de Juárez.

Tepeaca, la cárcel más sobrepoblada

Hasta octubre del 2015, la cárcel distrital de Tepeaca continuaba como la más hacinada de Puebla, pues tiene capacidad para 46 presos y albergaba a 253 personas.

Le siguen:

CERESO_0002San Pedro Cholula

Capacidad: 147
Alberga: 530

Atlixco
Capacidad: 63
Alberga: 204

Izúcar de Matamoros
Capacidad: 76
Alberga: 123

Huejotzingo

Capacidad: 148
Alberga: 207

Zacatlán
Capacidad: 60
Alberga: 73

Encuentran celulares, televisores y marihuana

En una revisión llevada a cabo por la Secretaría de Seguridad Pública en el penal de Huejotzingo fueron hallados 25 teléfonos celulares, baterías para celular, cargadores, memorias tipo USB, adaptadores para memoria micro SD y audífonos.

También se incautaron discos 350 CD y DVD "piratas", televisores, pantallas, bocinas, extensiones eléctricas, desarmadores y taladros.

Además, fueron decomisados 415 gramos de marihuana y 7 dosis de cocaína.

La cárcel en México

Hasta ahora, poco se ha atendido la forma de castigo impuesto por el sistema penal en México. El propósito de la prisión en México es lograr la reinserción del sentenciado a la sociedad y procurar que no vuelva a delinquir.

CERESO_0015Sin embargo, lejos de ser un castigo exclusivo para quienes han cometido un delito y deben pagar una sentencia, la cárcel en México se ha convertido en el lugar para albergar a individuos acusados por delitos no tan graves o que se encuentran en espera de un proceso judicial.

Actualmente, las cárceles mexicanas en lugar de ser un espacio para promover la reinserción a la sociedad de quienes violan la ley, son espacios en donde los derechos humanos no son respetados y la violencia prevalece.

De acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, las cárceles de México deben procurar que la población interna tenga:

  • Estancia digna y segura en prisión.
  • Funcionamiento eficiente de las áreas técnicas (Trabajo social, Psicología, Psiquiatría, Criminología, departamento Médico y Jurídico.)
  • Condiciones materiales, mantenimiento e higiene de los módulos, sanitarios, cocina, comedores, talleres y aulas de clase.
  • Luz eléctrica, luz natural y ventilación.
  • Existencia de agua potable y de agua corriente.
  • Calidad, cantidad y distribución adecuada de los alimentos.
  • Programación de actividades diarias para internos.
  • Respeto al horario y días de visita íntima y familiar.
  • Respeto a los derechos humanos de los adultos mayores, personas que viven con VIH o SIDA, personas discapacitadas, homosexuales e indígenas.

POB/LFJ