De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) una mujer embarazada debe consumir de 30 a 60 mg de hierro elemental y 0.4 mg de ácido fólico al día para prevenir anemia materna, la pepsis puerperil y bajo peso del bebé al nacer.

También recomienda que tome hasta 120 mg de hierro elemental y 2.8 mg de ácido fólico una vez a la semana para mejorar los resultados maternos y neonatales.

Sin embargo, se desconoce que muchos de estos nutrientes se pueden obtener de la placenta de la madre.

En entrevista con Poblanerías en línea la doula Melisa Santoyo Espinosa, antropólogo médico es la única en Latinoamérica que desarrolla medicina placentaria, con una técnica China-Mexicana.

Explicó que la medicina placentaria ofrece muchos beneficios, a nivel químico y fisiológico a las madres que acaban de parir; no obstante, a largo plazo puede ayudar en la etapa de la menopausia.

Químicamente cada placenta tiene una cantidad de nutrientes y hormonas exactos a la cantidad que la mamá y el bebé estaban necesitando».

La doula, que es una persona que da acompañamiento a las mujeres en periodo de pre y post parto, indicó que, tras cursar en la Universidad de Nevada, obtuvo conocimientos nuevos en los que mejoran los nutrientes que se obtienen de las placentas.

Explicó que existen dos etapas cuando una mujer esta en periodo de parto, el primero es el nacimiento del bebé y el segundo el alumbramiento, que es cuando arroja la placenta.

Esta placenta, que de acuerdo a la OMS por derecho le corresponde a la madre, se somete a un proceso meticuloso, que generará unas cápsulas con la medida exacta para los nutrientes que la mamá requiere.

La impresión del árbol genealógico

Una vez que la placenta está en manos de la doula, realiza la impresión del árbol de la vida, indicó que la placenta es única.

La placenta es como una huella dactilar, cada placenta es única, químicamente y en su composición morfológica».

Esta impresión le dará una identificación al bebé.

Cuando haces una impresión de la placenta se dibuja un árbol de la vida y ese árbol es único en cada persona».

Posterior a la impresión, la placenta se somete a la deshidratación con una técnica de vapores con hierbas calientes como el jengibre, canela y otras de origen chino, no obstante, antes se desangran los vasos y venas que la componen.

Con un proceso muy cuidadoso se retiran todas las venitas, los vasos se laceran y se desangra totalmente».

Enseguida, es laminada y aunque está deshidrata no perdió sus propiedades; luego es pulverizada y se encapsula.

6 gr de medicina placentaria

Melisa Santoyo refirió que, de acuerdo con estudios de la Universidad de Nevada, el Instituto Placenta Benefist y la cultura China, la madre requiere por lo menos 6 gr de medicina placentaria.

Lo que obtenemos son cápsulas contienen por lo menos 30 nutrientes, mismas que son la necesarias que la madre requiere».

A decir de los estudios que ha realizado, se estima que una persona absorbe seis veces más el hierro animal que el vegetal, por ello es importante que se consuma la cantidad de hierro que la OMS recomienda.

Y es que explicó que los seres humanos tienen órganos endocrinos primarios y secundarios; los primarios son los que generan las hormonas necesarias, pero en el proceso de embarazo, los órganos primarios disminuyen a la mínima cantidad su labor, dejando esta responsabilidad a la placenta.

Para la especialista, la medicina placentaria no es algo nuevo; sin embargo, se ha dejado de practicar, sustituyéndolo únicamente con los médicos gineco-obstetras y los pediatras en el tratamiento pre y postparto.

Recomendaciones de la OMS

Con base en el documento que publica la Organización Mundial de la Salud emite 39 recomendaciones relacionadas con cinco intervenciones.

La primera en cuestión nutricional, la segunda en evaluación maternal y fetal, la tercera en medidas preventivas, la cuarta intervenciones ante síntomas fisiológicos comunes y por último, intervención en los sistemas de salud para mejorad la utilización y calidad atención prenatal.

También la OMS considera que un embarazo positivo es el mantenimiento de un embarazo saludable que beneficie a la madre y al recién nacido, la realización de una transición efectiva hacia un parto y un nacimiento positivo y una maternidad positiva incluida la autoestima, la competencia y la autonomía materna.

Por último, Melisa Santoyo Espinosa destacó que después del parto, la mujer tarda en recuperar la producción de hormonas hasta seis meses, además se considera que una de cada cuatro mujeres tiene deficiencia de hierro que podría traer como consecuencia que padezca cansancio, cambios de ánimo y pérdida de la lactancia.

 

 


POB/LFJ