Cabaret en Puebla: la manera irreverente de hacer teatro

Definen al género cabaret como un teatro de disidencia que es considerado el nieto de las carpas en México, un tipo de teatro ambulante popular a inicios del siglo XX.

“Talavera Cabaret” es una compañía de teatro poblana que busca, a través de un espectáculo divertido, que las personas se acerquen al teatro, se den cuenta que no es aburrido y que no es solo para unos cuantos.

Sus integrantes Rubén Reyna, actor y coordinador; Jorge Vertiz, actor y encargado de vestuarios; Juan Munchi, actor, dramaturgo y director; así como Jovany Magaña, actor y relacionista público de la compañía, platicaron a Poblanerías en línea su trayectoria y propuesta de teatro.

La idea de crear la compañía fue de Rubén, quien le platicó a Jorge su propuesta de hacer teatro cabaret, un género que surgió en el siglo XIX en Francia. Posteriormente, se sumaron Jovany y Juan y juntos decidieron montar su primera obra llamada “El Cártel de las Golfas”.

¿Qué es el teatro cabaret?

Jovany Magaña -quien al igual que Juan Munchi- comenzó dentro de la compañía como técnico. Su espectáculo se caracteriza por combinar varias disciplinas como la actuación, el baile y el canto, características propias del teatro cabaret.

Otra de las características de este tipo de teatro es que su desarrollo transcurre en bares, restaurantes o teatros con un ambiente íntimo.

Jovany definió al género cabaret como un teatro de disidencia que es considerado «el nieto» de las carpas en México, un tipo de teatro ambulante popular a inicios del siglo XX, que se encargaba de llevar las noticias al pueblo y decir lo que el gobierno no quería que supieran.

Nosotros hemos hecho nuestro propio estilo de cabaret. Creemos fielmente, como nos lo enseñaban nuestras maestras, que el humor es la pieza fundamental para poder llevar un mensaje.

El cabaret es un género de disidencia que lleva humor para poder poner una cuestionante en el público. No buscamos decir eso está bien o eso está mal, simplemente buscamos que el espectador se lleve una pregunta”, comenta.

Juan Munchi explicó que una de las herramientas principales que utiliza este estilo de teatro es el travestismo; sin embargo, no es una pieza fundamental.

Es una herramienta fuerte porque es una forma de disidencia, de ser hombres vestidos de mujeres pero haciendo personajes femeninos, nuestro cabaret no ha hecho personajes de travestis como tal. Es una herramienta poderosa en este género de teatro pero no indispensable.

Puebla acepta al cabaret

Para los cuatro actores, en un inicio, las personas tienen una idea errónea de lo que trata el teatro cabaret, pero cuando lo ven, regresan a consumir sus obras.

Aseguran que los poblanos aprenden a ver más allá del travestismo y se quedan con el mensaje o cuestionante que ellos les plantean.

Cuando empezamos a la gente sí le causaba un poco de rechazo porque pensaban que iban a ver un show travesti donde íbamos a jugar con la gente e insultarlos, pero poco a poco se dieron cuenta que iba más allá de eso y la gente incluso lo busca, cuando hemos hecho personajes de hombres la gente te dice que le gustas más de mujer”, platica Juan.

La gente no solo se queda en el travestismo es parte del espectáculo, pero en realidad es la obra lo que les gusta…más allá de eso la gente regresa a vernos porque les importa lo que les decimos”, agrega Rubén.

Los actores esperan que con esta obra puedan crear en Puebla nuevas generaciones que hagan cabaret y dejar claro que en la entidad también se hacen espectáculos de calidad. 

“Los poblanos también lloran”

Talavera Cabaret cuenta con diferentes montajes como: “El Cártel de las Golfas”, “Vete a la Virgen”, “Buscando la piedra Falosofal” y  “Petunia sola en Samborts”.

En sus espectáculos hablan de temas como el feminismo, la diversidad sexual, el amor y la religión católica.

Su más reciente producción se llama “Los poblanos también lloran” y fue escrita por Juan Munchi, en respuesta a la política apartidista y una crítica especial al morenovallismo.

Yo no lo voy a criticar, ni voy a decir si está bien o está mal, porque la gente debe tener su propia postura, nosotros no aleccionamos a la gente simplemente yo quería preguntarle a la gente hasta cuándo vamos  a seguir votando por ese tipo de gobernantes”.

No lo ponemos como el gran tirano porque eso alejaría a la gente porque siempre se los dicen; le damos la vuelta con un personaje que es lindo que tiene una hacienda y quiere embellecerla aunque haya hambre, pobreza y la gente se esté matando”, explica Munchi.

Los integrantes de Talavera Cabaret consideran que “Los poblanos también lloran” es una obra que quiere hacer reflexionar a la sociedad, con un enfoque humorístico para que las personas cuestionen e investiguen.

 


POB/LFJ