Observatorio de Tonantzintla abrió paso a la ciencia en México

El INAOE está de fiesta y celebra el 75 aniversario de su antecesor el Observatorio Astrofísico Nacional de Tonantzintla.

La Astronomía es uno de los «ganchos» para que la gente se acerque a las ciencias, consideró Raúl Mújica García, responsable de Divulgación y Comunicación del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE).

El INAOE está de fiesta, pues celebra el 75 aniversario de su antecesor el Observatorio Astrofísico Nacional de Tonantzintla (OANTON), que fue inaugurado en febrero de 1942 por Luis Enrique Erro, un aficionado de la astronomía y fue su director hasta 1947.

Con el OANTON, también se inauguró un telescopio moderno para esa época: la Cámara Schmidt. Se trata de un instrumento que le abrió paso a la Astronomía moderna en México.

En entrevista con Poblanerías en línea, Raúl Mújica explicó que este telescopio permite obtener regiones de 5 grados por 5 grados del cielo:

Es como poner en un cuadrado diez veces la luna llena, por diez veces la luna llena; esto nos permite tener imágenes muy grandes del cielo”.

Explicó que con la Cámara Schmidt se han obtenido más de 15 mil placas astronómicas de diversas regiones de la bóveda celeste, principalmente de las constelaciones de Orión, el Toro, Cáncer, Escorpio, Sagitario, Osa Mayor, Osa Mayor, entre otras. Además, se descubrieron varios objetos que llevan el nombre de Tonantzintla.

Por ejemplo, el catálogo TON especifica los objetos encontrados con el telescopio, como las galaxias azules, estrellas tipo T Tauri, estrellas ráfaga, novas, supernovas, nebulosas, el Cometa Haro-Chavira y los Objetos Herbig-Haro, que son son nebulosas asociadas con estrellas recién formadas.

Los descubrimientos hechos con la cámara fue una parte muy importante del Observatorio y permitió que México entrara a la Astronomía moderna”.

Raúl Mújica destacó que gracias al trabajo realizado en el OANTON, se dio paso a la creación de varios institutos de ciencias como el Centro de Investigaciones en Óptica , el Instituto de Física de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), pues el Ingeniero Luis Rivera Terrazas fue astrónomo en OANTON.

Las imágenes recolectadas por la Cámara Schmidt han sido digitalizadas además de que las nuevas tomas ya son guardadas en este formato.

A 75 años de su inauguración, el telescopio continúa en funciones. Ahora, es usado por los científicos para monitorear asteroides que sean potencialmente peligrosos para el planeta Tierra.

El telescopio solar

Junto con la Cámara Schmidt, el Telescopio Solar del INAOE es considerado por la UNESCO como Memoria del Mundo. 

El Telescopio Solar fue adquirido por Luis Enrique Erro, quien prefirió comprar el instrumento a pagar una operación que necesitaba en el oído, según consta una placa adherida a su superficie.

Este instrumento fue adquirido con la mayor parte de la suma que el Presidente Lázaro Cárdenas me dio para curar mi sordera. Quede en México como uno de los recuerdos de este gran mexicano.»

En un inicio, se planeaba su instalación en la Ciudad de México, pero la contaminación de la capital no permitía observar las estrellas y por eso se decidió el Observatorio de Santa María Tonantzintla.

Según su descripción técnica, el telescopio tenía una Cámara Ross J W Fecker, conocida como cámara «BM», de 3 pulgadas de diámetro, 7.62 centímetros; una distancia focal de 21 pulgadas, 53.34 centímetros y una escala de 390 pulgadas por milímetro.

El telescopio que data de 1938 aún sigue en funciones; además de captar la actividad solar, también monitorea las protuberancias que aparezcan en la estrella.

El refractor del telescopio tiene una pantalla para proyectar la imagen del Sol y apreciar con claridad y detalle las Manchas Solares.

La Cámara Schmidt y el Telescopio Solar son instrumentos invaluables, además de ser los pioneros en el campo de la astronomía en México. Gracias a ellos, el Observatorio de Tonantzintla se hizo famoso y desde entonces es un referente de la disciplina.

Posteriormente, en 1971, Guillermo Haro transformó el OANTON en Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, dando paso a la fusión de varias ciencias, lo que hizo del Instituto un lugar multidisciplinario donde la investigación y la innovación se mantienen día con día.


POB/LFJ