La Cámara de Representantes de Texas aprobó este jueves una norma para prohibir las “ciudades santuario” en ese estado.

La Cámara, integrada en su mayoría por republicanos, aprobó por 95 votos a favor y 54 en contra, luego de un debate de 15 horas para obtener los votos necesarios.

La ley le da mayor poder a la policía para imponer normas federales sobre inmigración a cualquier detenido y amenaza con sancionar a jefes policiales y comisarios que se nieguen a hacerlo.

Además, permitirá al estado retener los fondos a gobiernos locales en caso de que estos sean ciudades santuario; de esta manera, Texas será el primero donde la policía y otros funcionarios pueden enfrentar cargos por no aplicar la ley inmigratoria.

En caso de que la jefatura de policía o una entidad similar incumpla con la ley, se hará acreedor a una penalidad de 1,500 dólares por primera infracción y de 25,000 por reincidencia.

Charlie Green, representante, dijo que la norma es “necesaria para dar seguridad al público y retirar a gente mala de la calle”.

Las ciudades santuario son conocidas así por su protección a migrantes pero no tiene una definición legal. En este caso, los republicanos quieren que la policía local ayude a los federales a reprimir a presuntos delincuentes que están en el país de manera ilegal.

En marzo, Jeff Sessions, procurador de Estados Unidos, anunció que las ciudades santuario estarían en riesgo de un recorte de fondos federales si continuaban apoyando a personas indocumentadas.

En respuesta a estas declaraciones, alcaldes de algunas ciudades santuario como Nueva York, San Francisco y Seattle, mostraron su inconformidad y criticaron que las medidas contempladas por el presidente Donald Trump son racistas.

POB/LFJ