Las personas que viven en lugares donde existen altos niveles de contaminación son 60% más propensos a padecer algún trastorno del sueño, según un estudio realizado en la Universidad de Washington.

Los investigadores concluyeron que el aire contaminado altera el sistema nervioso central y respiratorio, situación que termina afectando la calidad de sueño.

Al dañarse el sistema nervioso central, también se dañan las áreas del cerebro que regulan el sueño y la respiración, informó Martha Billings, líder del estudio en entrevista para el HuffPost UK.

Mejorar la calidad del aire podría ser un camino para fortalecer la salud del sueño y reducir enfermedades», añadió.

La contingencia en CDMX

Hace unos días, la Ciudad de México (CDMX) activó la primera contingencia ambiental del año en Fase 1.

Los capitalinos tienen algo más por qué preocuparse además de los ojos rojos y la garganta irritada, estas condiciones también provocan un cansancio extremo por la falta de sueño.

CDMX está ubicada entre las ciudades más contaminadas del planeta.

El índice de Calidad del Aire en la estación Gustavo A. Madero alcanzó un valor de 162 puntos.

En consecuencia, las actividades al aire libre son prohibidas parcialmente y se restringe la circulación de los vehículos.

Si el índice llegará a los 200 puntos, las autoridades activarán la Fase 2 de contingencia.

¿Qué pasaría si se activa la Fase 2 de la contigencia ambiental en CDMX?

Algunas gasolineras suspenderán servicios, suspenderán las clases y se prohibirán los anafres, es decir, no habrá tamales, explico HuffPost.

Por su parte, el Valle de Puebla presentó un Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA) de 47 puntos, es decir, tiene una calidad de aire apta.

La entidad se mantiene debajo de los niveles de contaminación atmosférica registrada en la Ciudad de México (CDMX), informó Rodrigo Riestra Piña, secretario de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial (SDRSOT).

POB/FOL