John Sheperd-Barron, inventor británico, fue la mente brillante detrás del invento que salvó a millones de los protocolos y estricto horario de los bancos: el Automated Teller Machine (ATM) o cajero automático.

La inspiración de Sheperd fueron las máquinas expendedoras de chocolate; sí, esas a a las que se les insertaba una moneda y se les jalaba una palanca, contó el inventor en una entrevista para BBC en 2007.

Al británico se le complicaba llegar a tiempo al banco para poder sacar su dinero, así que se preguntó, ¿qué pasaría si en vez de chocolates, esas máquinas pudieran dar dinero?

Era sencillo, solo había que insertar un cheque y la máquina te daría el dinero equivalente. Sin embargo, para que los bancos pudieran adoptar su idea e implementarla, debía de garantizarles que no habría fraudes. Fue entonces cuando se puso a trabajar en un procesos de «autenticidad».

El proceso era el siguiente, si una persona deseaba utilizar el cajero automático, debía pasar al banco por cheques por valor de 10 libras esterlinas, el dinero sería descontado automáticamente de su cuenta y así podría obtener el efectivo en el momento que deseará, gracias a los ATM.

Esos cheques estaban impregnados de carbono 14, así el cajero podía identificar si se trataba de un cheque original, pero eso no era suficiente.

Sheperd pensó que sería buena idea crear una contraseña de seguridad, el famoso PIN (Personal Identification Number).

En un inicio, el inventor quería que el código de seguridad fuera de seis dígitos, hasta que su esposa le comentó que ella no podría recordarlos, por eso se determinó que fueran cuatro.

El primer cajero automático se instaló en el Banco Barclays (Londres) y se extendió a todo el mundo.

Actualmente, los ATM integran diversos servicios como depósitos, pagos de cuentas y transferencias bancarias.

Salvador Hernández, socio de Estrategia y Operaciones de Deloitte México, considera que a los cajeros automáticos en México no les quedan muchos años de vida.

A medida que el tarjetahabiente se acostumbra a pagar con su plástico hace menos uso de la red de cajeros; el tarjetahabiente está acostumbrándose al pago directo”, dijo en entrevista para la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

POB/FOL