Contrastes y estética de Tina Modotti, la exposición que llega a Puebla

El México que Tina Modotti observó muestra una realidad de contrastes en la que combina el arte con la política y fusiona su obra con la estética.

La Galería de Arte del Palacio Municipal de Puebla ha sido acondicionada para recibir “Porque el fuego no muere” la exposición de Tina Modotti, una de las mujeres más importantes de la fotografía en México, flapper, luchadora social y activista.

Las fotografías son resguardadas a una temperatura de 15 grados centígrados pues la antigüedad de las imágenes amerita ciertas medidas para preservar su estado.

En colaboración con la Secretaría de Cultura y el Sistema Nacional de Fototecas (Sinafo), el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP) ha traído a la capital la muestra fotográfica de Modotti, considerada una de las precursoras de la fotografía en México en la época del renacimiento del arte y la cultura mexicana.

La frase “Porque el fuego no muere” fue escrita por Pablo Neruda en el poema que hizo cuando Modotti murió.

La exhibición se inaugura este 8 de junio de 2017; los poblanos podrán visitarla a partir del 9 de junio y hasta el 23 de julio. La entrada es gratuita.

El estilo

El paso del siglo XIX al XX, representó para la sociedad mexicana cambios en varios aspectos, iniciando por la Revolución Mexicana en 1910. Por eso, el México que Tina Modotti observó muestra una realidad de contrastes en la que combina el arte con la política y fusiona su obra con la estética.

Bajo este estilo, entre 1924 y 1929 Modotti retrató mujeres, campesinos, tehuanas y juchitanas, edificios, casas, alcatraces, palmeras, maíz, pobreza, campo y cosechas. Su archivo consta de cerca de 400 fotografías.

El México que vio Tina Modotti es un reflejo del compromiso ideológico que tenía hacia los grupos sociales más vulnerables, capturando el rostro, vida, trabajo y continua lucha social.

Tina Modotti vivió la liberación de las mujeres, pues mientras la guerra en el país acontecía y un nuevo gobierno se establecía, la moda, la vanguardia y el estilo de vida comenzaron a expandirse por la capital del País, contagiando a mujeres que decidieron salir y expresarse con libertad. Ellas fueron identificadas como flappers, y portaban la liberación femenina como uno de sus estandartes.

En esta faceta, Modotti encontró un estilo propio de tomar fotografías, además fue identificada como la primera mujer en usar pantalones. También fue editora y fotógrafa para la revista Mexican Folkways y el periódico El Machete en 1924.

Para el fotógrafo mexicano Manuel Álvarez Bravo, Tina Modotti tuvo dos periodos: el romántico fotografiaba flores, objetos y detalles arquitectónicos; y el revolucionario, surgido en México.

La llegada a México

Su nombre real era Assunta Adelaide Luigia Modotti Mondini, originaria de Údine, una ciudad textil al norte de Italia. En 1913 dejó Europa para migrar a América.

En 1915 se casó con Roubaix de L’Abrie Richey, un poeta norteamericano de origen francés al que llamaban “Robó” y se mudaron a Los Ángeles donde ella trabajaba como costurera. Se dice que su casa fue lugar de reuniones artísticas donde se hablaba de política, filosofía, socialismo y psicoanálisis.

La atracción de Tina por la fotografía y el cine la hizo viajar a Hollywood para incursionar en la actuación; al mismo tiempo, conoció a Edward Weston, uno de los fotógrafos más importantes.

Weston capturó imágenes de los diseños con telas exóticas hechas por Robó; al mismo tiempo, un romance entre Tina y Edward Weston comenzó. A finales de 1921, Robó viajó a México para exponer las telas y las fotografías, pero enfermó de viruela y murió. Tina, quien había decidido alcanzarlo, se enteró de la noticia mientras viajaba a la Ciudad de México; organizó el funeral y su entierro en el Panteón de Dolores, concluyó la exposición y regresó a Estados Unidos.

Al paso del tiempo, la relación entre Weston y Tina se fortaleció y decidieron mudarse a México y fue aquí donde ella comenzó a aprender fotografía. La vida bohemia que se vivía en los “rugientes años 20” fue un atractivo para ella.

Sin embargo, al año de haberse mudado, Edward Weston decidió regresar a Estados Unidos. En tanto, Tina le enviaba cartas, mismas que firmaba como “una feliz y libre Tina. Feliz porque ella es libre”.

La lucha social

Influenciada por las luchas obreras que vivió en su infancia, Tina se sintió atraída por el comunismo que se vivía en el País y dio a su fotografía toques de propaganda y de documentación realista sobre la pobreza de México.

Tina fue militante del Partido Comunista mexicano donde tuvo su pico más alto como fotógrafa al retratar esta ideología. No todas sus fotografías fueron documentales, en algunas, hizo posar a los personajes y en otras, unió dos imágenes para mostrar los contrastes entre la sociedad y denunciar las injusticias.

En el partido, conoció a Julio Antonio Mella, revolucionario cubano, con quien sostuvo un romance que culminó con el asesinato de Mella. Tina fue detenida porque se consideró que conocía al asesino o era su cómplice, pero se demostró su inocencia.

Los años siguientes, Tina siguió inmersa en el mundo comunista y participó también en la Guerra Civil Española. Regresó a México asilada y aquí continuó su vida política.

Murió de un infarto el 6 de enero de 1942, tenía 46 años.

POB/LFJ