Espionaje, falsificación de documentos, usurpación de identidades, desvío de recursos y hasta terrorismo se cometen en nombre de la seguridad de un Estado o país.

En Puebla se documentaron casos de espionaje con fines políticos en 2013, tras la adquisición de equipo sofisticado y de difícil acceso económicamente con la empresa Italiana Hacking Team.

A través de un sistema de control remoto, que se insertaba los dispositivos electrónicos por medio de un virus que se enviaba a través de correos, personajes de la vida política fueron acechados.

Los casos

Ignacio Dávila responsable de campañas del Partido Acción Nacional (PAN) fue objeto de este espionaje.

A decir del afectado, no se había percatado de la situación, sino hasta dos años después que recibió un correo con una invitación para participar en una institución educativa.

Los hechos en mi caso ocurren un 6 noviembre 2013, por medio de un correo electrónico de una supuesta invitación como ponente a la UPAEP, la dirección es [email protected] de un remitente José Javier Enríquez Díaz quien me invitaba a dar una charla”, relata desde Pamplona, España para Poblanerías en línea.

Aunque hasta el momento desconoce los fines del espionaje, señaló que éste tuvo impactos en su vida laboral, personal y familiar.

Me pasó como le puede pasar a cualquiera y me afectó en algunas cuestiones laborales, personales, familiares, no es nada agradable saberse y sentirse espiado, cuando uno no debe nada; tampoco teme nada”, describe vía telefónica.

Para la ex diputada federal Violeta Lagunes estos hechos fueron actos de terrorismo, que calificó como una política barata por parte de los gobernantes.

Lo que me molesta mucho es la inversión, violación a nuestro derecho de la privacidad de la vida que tenemos, pero el lado de la delincuencia organizada se llama terrorismo”.

 

En su caso el espionaje se dio mientras colaboraba, en el área de estrategia jurídica, en la campaña de Ernesto Cordero, en sus aspiraciones por la presidencia nacional del PAN.

Y de pronto me empiezan a llegar links y me empiezan a decir que parecía como si a través mío se estaban mandado otra serie de comunicaciones para engañar y desmovilizar a la gente, para que la gente de Cordero se confiara y fueran engañados y no fueran a votar”.

La comprobación

El periodista Ernesto Aroche, director del periódico digital Lado B, constató estos hechos:

Al final logramos documentar que efectivamente eso que se hablaba, pues pasaba cuando se filtraron la información sobre Hacking Team; lo que conocimos ayer de Pegasus y de alguna manera tomado de la mano con Hacking Team solo confirman estas ideas de que el gobierno o los gobiernos espían o compran este equipo de espionaje para tener bajo control a los personajes o a las personas que les pueden ser de cierto riesgo político”.

Para corroborar los señalamientos, en Puebla estuvo personal especializado en terrorismo internacional y efectuó una serie de pruebas en los dispositivos en los que se inyectó el virus.

Me trajeron a la gente de terrorismo internacional a que hiciera pruebas al equipo a los correos que todavía guardo y que les mostré y todo y todos tuvieron perfectamente claro que si era el programa con el que opera esa empresa italiana y que de la misma forma estaba sucediendo en otros países”

Sin procesos legales

A pesar que se trata de un hecho violatorio, dado que, únicamente se puede realizar vigilancia de comunicaciones privadas, con la autorización de un juez federal, quien considere que existen hechos fundados y motivados para liberar el permiso.

En los casos antes mencionados, ninguno ha procedido legalmente.

Ninguno quiso enfrentarse en un asunto con el gobierno, digo porque además es meterse en un asunto jurídico legal con la administración, especialmente con la administración pasada”, indicó el periodista.

No obstante, en cada caso hubo argumentos suficientes para no proceder en estos actos perpetrados contra su seguridad.

Ignacio Dávila indicó que, fue hasta 2015, cuando se confirma el hecho de espionaje, pero por cuestiones profesionales, salió del país por lo que no inició proceso legal

No lo denuncié porque estaba a punto de salir de México para España”, explicó vía telefónica a Poblanerías en línea.

Por su parte, Violeta Lagunes mencionó que no ha presentado denuncia, porque aún sigue en proceso de integración de pruebas, a fin de  determinar al responsable del espionaje.

Realmente yo estoy valorando (si procedo legalmente) primero con temas de transparencia de donde viene eso y hasta ahorita no he procedido por que no sé si demando a la empresa italiana, si demando a Moreno Valle o a quien porque si voy a hacer algo que sea algo contundente”.

Violeta Legunes indicó que a pesar del apoyo que recibió, no solo por medios internacionales incluso México Leaks, sigue en análisis de procedencia legal.

Son dos momentos en los que yo no me enteré hasta que el daño estaba hecho y uno fue por filtración de México leaks y la otra porque la gente comenzó a llamarme preguntándome que estaba pasando”.

POB/LFJ