Una noción general en la comunidad de Internet es que las personas jóvenes suelen pasar más tiempo en línea, además de que poseen más habilidades y suelen usar más servicios y aplicaciones digitales. La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) confirmó esta idea gracias a su publicación “Hechos y Cifras 2017”.

El documento indica que, a nivel global, 70% de las personas jóvenes están conectadas a Internet. Si bien la cifra invita al optimismo, es necesario analizar con mayor detenimiento el reporte. En países desarrollados, la tasa se eleva al 94% de adopción, misma que contrasta de manera drástica con un 30% en países menos desarrollados.

Lo anterior es una señal inequívoca de que el acceso a Internet sigue reflejando las desigualdades que las sociedades presentan en diversos sectores. No todas las personas tienen la misma oportunidad de conectarse y esto tiene un impacto incluso en el segmento etario que ostenta mayor actividad y presencia en Internet.

A partir de 2015, el papel de las juventudes en las discusiones relacionadas con Internet, su gobernanza y su desarrollo ha cobrado protagonismo. Ha habido voces que sugieren que las personas jóvenes podrían (o incluso deberían) ser tomadas en cuenta como una nueva parte interesada en la comunidad.

Sin embargo, perseguir tal idea implicaría dejar de lado las diversas diferencias presentes entre las personas jóvenes en diversas partes del mundo. Ello, al mismo tiempo, restaría visibilidad a los esfuerzos que aún son necesarios en materia de inclusión.

POB/LFJ