Paul Manafort fue gerente de campaña de la campaña de Donald Trump en el verano de 2016. Él, junto con su socio Rick Gates presentan nueve y ocho cargos legales respectivamente, como:

  • Conspiración contra Estados Unidos
  • Conspiración para lavar dinero
  • Ser un agente no registrado de un principal extranjero
  • Hacer declaraciones falsas y engañosas
  • Además de 7 cargos de no presentación de informes de bancos extranjeros y cuentas financieras

Manafort y Gates actuaron como agentes no registrados del gobierno ucraniano, encabezado por el entonces presidente de Ucrania, Victor Yanukovich. Se dice que ambos ganaron decenas de millones de dólares debido a sus labores en Ucrania.

Rick Gates y Paul Manafort colaboraron con campaña de Trump por más de dos meses sin cobrar nada.  Manafort se convirtió tiempo después en gerente de campaña, pero renunció en agosto cuando se investigó sobre su trabajo en Ucrania

Por otro lado, George Papadopoulos fue uno de los asesores de la campaña electoral de Trump y tenía a su cargo la política exterior de la campaña. Se dice que él se reunió con funcionarios rusos para obtener datos sobre Hillary Clinton.

Se cree que Manafort y Gates  lavaron dinero a través de decenas de entidades estadounidenses y extranjeras. Además ocultaron a Estados Unidos su trabajo y sus ingresos como agentes de los partidos políticos ucranianos y no han pagado impuestos sobre sus millonarios ingresos.

Según esta incriminación, en las cuentas de Manafort y Gates fluyeron más de $ 75 millones de dólares, y Manafort blanqueó más de $18 millones. Se les acusa de defraudar a Estados Unidos «obstaculizando, perjudicando, obstruyendo y derrotando las legítimas funciones gubernamentales».

La acusación dice que Manafort y Gates lavaron el dinero a través de decenas de corporaciones, sociedades y cuentas bancarias de Estados Unidos y extranjeras desde aproximadamente 2006 hasta al menos 2016.


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