Kino Martínez: 32 años de hacer fotografía de desnudo en Puebla

Kino Martínez fue el pionero en exponer la fotografía de desnudo en Puebla.

Joaquín Ríos Martínez «Kino Martínez», tiene 32 años exponiendo en Puebla su fotografía de desnudos.

Además de ser fotógrafo de desnudo, es curador, periodista cultural, así como gestor y promotor cultural. Imparte talleres de fotografía y narrativa de imagen.

Hace algunos años, trabajó en el archivo histórico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), haciendo la investigación de la fotografía histórica, su línea a seguir fue la Revolución Mexicana y el cine mexicano de la Época de Oro.

En junio de 2016, fue homenajeado en la Fototeca Juan Crisóstomo Méndez, donde presentó sus fotografías más importantes con la exposición “El cuerpo como Linaje”.

En este año, el artista ha intentado convertirse en un consultor independiente y ha viajado con aquellos que necesitan que se haga una catalogación, descripción y creación de base de datos para archivos fotográficos.

En entrevista con Poblanerías en línea, Kino relató cómo fue que decidió dedicarse a la fotografía de desnudo, así como los principales retos y experiencias que ha tenido a lo largo de su trayectoria.

Comenzó como fotógrafo a los 16 años. Se dedicó a la fotografía de desnudo como un interés para que las personas vieran al cuerpo femenino como una idea de algo sagrado.

En 1982 ya había esta cuestión de género, violencia y maltrato hacia la mujer. A mí me preocupaba mucho este trabajo con el cuerpo femenino, entonces yo trataba de canalizar que la información que tuviera el observador fuera más bien como de interés por el cuerpo femenino y más que verlo como un objeto sexual, lo viéramos como lo que es, esta idea que tiene que ver con la religión de que es el cáliz sagrado”.

Después de estudiar Ciencias de la Comunicación en el Tecnológico de Monterey y hacer un master de fotografía publicitaria, comenzó a trabajar haciendo campañas de publicidad de productos para hombres anunciados por mujeres como los automóviles, el alcohol o los cigarros. Asegura que fue en ese momento que surgió la idea de fotografiar desnudos.

Censura a su trabajo

En 1987, se mudó a Puebla y comenzó a difundir su obra. Hizo varios contactos hasta que llegó a la televisión a un programa de Gilberto Castellanos, quien fue director de la Casa de la Cultura por varios años.

Recuerdo que me dijo ‘mira nadie hace en Puebla fotografía de desnudo, vas a tener muchos problemas, pero vamos a buscar la manera de que se haga’, entonces me organizaron una exposición en el Instituto Cultural Poblano y la exposición repercutió en varios medios de comunicación  por mi estilo de trabajo. Había hecho una serie de fotografías en panteones y una serie de fotografías en los conventos franciscanos de la zona del volcán”.

Kino platica que en esa época no había galerías en el estado, por lo que sus exposiciones las realizaba en cafés, restaurantes y algunos vestíbulos de bancos.

En ese tiempo se enfrentó con la censura e incluso en dos ocasiones desmontó sus obras de exposiciones, por influencia de un medio de comunicación poblano que estaba en desacuerdo con su obra.

Sin embargo, continuó con su estilo fotográfico, el cual le ha permitido que tenga fotografías en colecciones de ocho países del mundo, ganar premios y becas por parte de la Secretaría de Cultura.

Sobre la respuesta del público al ver sus fotografías, consideró que en los 32 años de trayectoria ha visto un cambio generacional.

Ha cambiado mucho a partir del 90… ‘los treintones’ de hoy es un público distinto, joven y hemos superado el primer filtro que es el del tabú, eso ya no les importa. Todo este boom de películas eróticas que ha habido en los últimos años, les ha llevado a una apertura no solo erótica sino sexuada, ya no tienen ese tabú.

Un trabajo teatral

Kino define su obra como un trabajo teatral, ya que en lugar de solo montar escenografías en un estudio le gusta llevar a las modelos a exteriores, a lugares representativos de Puebla.

Mencionó que su objetivo es que las personas vean al cuerpo con el respeto que se merece.

Quiero transmitir el respeto por el hombre o la mujer o la pareja, que la gente entienda que es una cuestión natural, que así venimos y así nos conocemos. El desnudo es una cuestión totalmente distinta cuando se ve en el aspecto artístico, porque la fotografía de desnudo cuando está tratada no te lleva a una excitación como hombre”.