El fenómeno de la Niña está de vuelta, este es el responsable de crudos inviernos y extensas sequías en todo el mundo.

William Patzert, experto del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, dijo que a pesar de su pronóstico, este año el advenimiento de este fenómeno es atípico. La llegada de la Niña se está presentando muy tarde, y no se sabe si continuará intensificándose.

La Niña suele mostrarse tradicionalmente en el verano y luego intensificarse durante el otoño y el invierno. Durante este año, las observaciones climatológicas comenzaron a detectar los primeros efectos a inicios de noviembre. El meteorólogo Juan Carlos Cárdenas, añadió:

«Esta temporada ciclónica ha sido muy activa y esto es una señal de que estamos pasando de una fase neutral a una fase de La Niña, que propicia la formación de huracanes en el Atlántico».

Uno de los síntomas de la llegada de la Niña y del Niño, es la diferencia de la presión atmosférica y los vientos. Esto es lo primero que sucede antes del cambio de temperatura del mar. Los efectos de uno y otro van desde sequías a inundaciones, de lluvias intensas a huracanes, y dependerá siempre de la zona de la oscilación.

El experto William Patzert, afirma que aún es muy temprano para hacer predicciones; sin embargo, todo indica que La Niña estará muy tranquila este año porque en esta época se ha mostrado muy debilitada y no hay signos de que pueda reforzarse. No obstante habrá que esperar.

Puede que haya sequías durante el inicio de 2018 en la zona sur de Estados Unidos y en la zona ecuatorial de América Latina.

 

POB/RLV