Una de las cascadas principales de Agua Azul de Tumbalá en el estado de Chiapas disminuyó en un 85% su cauce, debido al terremoto del 7 de septiembre.

Esta falla tuvo origen por un desprendimiento de roca calcárea, la cual generó un desvío del Río Agua Azul, teniendo como resultado una disminución en el torrente de la cascada.

Desde finales de octubre, los pobladores notaron una disminución paulatina del agua; sin embargo, fue el 9 de noviembre cuando el agua de las cascadas desapareció casi por completo. Los habitantes reportaron esta extraña situación a las autoridades locales.

Posteriormente, un experto señaló que el río cambió el curso del agua, desviándola hacia el lado derecho del Río Agua Azul y alejándola de la cascada principal. Aseguró que sigue teniendo el mismo color y la misma textura, además de que el agua sí cae, pero no con la abundancia de antes.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) observó una fuerte deforestación en la zona cercana a las cascadas, cuya aridez afectará al turismo de la época decembrina.

Por el momento, un comité científico realiza un estudio para poder restablecer el mismo cauce que tenía y devolverle su esplendor.

Los resultados del estudio tardarán entre 15 y 20 días. Por ahora no se ha estimado el precio de la recuperación del cauce de esta cascada.

 

POB/RLV