Foto: Agencia Enfoque

Una investigación hecha por el periódico The New York Times reporta que desde el comienzo de la administración, el gobierno federal de Enrique Peña Nieto, ha gastado cerca de dos mil millones de dólares en publicidad (38 mil 98 millones ochocientos mil pesos, aproximadamente) en distintos medios, así como poseer injerencia en publicación de notas.

Estos datos han sido recopilados por Fundar, un centro de análisis de transparencia. Esta organización reveló que la presidencia actual gastó más del doble del presupuesto aprobado en 2016 por los legisladores.

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De acuerdo a la investigación hecha por el New York Times, ningún otro presidente en la historia de México, ha gastado una cantidad tan grande en publicidad en medios. Azam Ahmed, autor de la investigación, menciona lo siguiente con respecto a la injerencia del gobierno en los medios de comunicación mexicanos:

“El resultado es un panorama mediático en el que los funcionarios federales y estatales dictan las noticias de forma rutinaria, exigiéndole a los medios qué es lo que deberían y lo que no deberían informar […]. Los reportajes contundentes a menudo son suavizados o se posponen indefinidamente, si es que llegan a investigarse. Dos tercios de los periodistas mexicanos admiten que se censuran.”

Azam Ahmed menciona que la cooptación de los medios informativos refleja la ausencia del pacto que la prensa libre establece con sus lectores en una democracia. El trabajo hecho por el periodista también dice que un 68% de periodistas mexicanos entrevistados dijeron que se censuraban no solo para evitar ser asesinados, sino también por la presión ejercida por los anunciantes.

Francisco Pazos en una entrevista para el reportaje, menciona que el periódico Excélsior obtuvo hace unos años un millón de dólares en publicidad oficial, por parte del gobierno. La investigación también revela que Grupo Imagen, propietaria de prodemex —una importante empresa de construcción—, ha ganado más de 200 millones de dólares en los últimos cinco años con la construcción de instalaciones gubernamentales.

 

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