OPINIÓN: Javier Corral, golpe a la corrupción, ¿impactará en Puebla?

Ni siquiera “el Bronco” –pese a que una de sus promesas de campaña fue precisamente el combate a la corrupción– tuvo el valor de tomar una decisión semejante.

La decisión del gobernador Javier Corral Jurado de denunciar las maquinaciones de la Secretaría de Hacienda –respaldadas por el presidente Enrique Peña Nieto– constituye un golpe durísimo al PRI y su aspirante presidencial, Meade Kuribeña. El ejecutivo chihuahuense ha demostrado que alrededor de mil 500 millones de pesos fueron desviados a favorecer al PRI en la campaña electoral de 2016.

Ni siquiera “el Bronco” –pese a que una de sus promesas de campaña fue precisamente el combate a la corrupción– tuvo el valor de tomar una decisión semejante. Y es que, como todo mundo sabe, la Secretaría de Hacienda dispone de un “fondo discrecional” –de alrededor de 150 mil millones de pesos– que los reparte a las diversas secretarías de Estado y a los gobiernos estatales de acuerdo a criterios sujetos al “comportamiento” de estos.

Por lo demás, no es la primera vez que Javier Corral decide enfrentarse al poder. Todos recordamos su respaldo a la libertad de prensa y el combate a los monopolios televisivos, lo cual lo llevó a la presidencia de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información. Poco después, como legislador, enfrentó la Ley Televisa y fue el principal impulsor de los amparos que lograron que la Suprema Corte de Justicia de la Nación decretara varios de sus artículos como inconstitucionales.

Ahora bien, al denunciar el desvío de fondos la Secretaría de Hacienda tomó la decisión de retirarle a Chihuahua 700 millones de pesos que ya habían sido aprobados. Esta entidad, por cierto, es la que menos recursos ha recibido del Ramo 23: solo obtuvo 61 millones de pesos hasta septiembre de 2017 frente al promedio nacional de mil 023 millones de pesos.

Con un cinismo inefable, el presidente Peña Nieto y su delfín a la presidencia, José Antonio Meade Kuribeña, acusaron al gobernador chihuahuense de “politizar” el asunto de los recursos. Si alguien ha politizado el tema del combate a la corrupción es aquél: aparte de evadir el affaire de la Casablanca y de impedir investigar a fondo el escándalo de Lozoya por los fondos obtenidos de Odebrecht, ha hecho todo lo posible para evitar que el Sistema Nacional Anticorrupción se active al cien por ciento. Ordenó, asimismo, al encargado de despacho de la PGR, Elías Beltrán, destituir al Fiscal Especializada para la Atención de Delitos Electorales, Santiago Nieto, por no encajar éste en sus planes.

Según Peña Nieto, Corral Jurado “politizó” su denuncia por el hecho de haber estado acompañado por algunos integrantes de la Coalición por México al Frente. Lo cierto es que también lo acompañaron destacadas personalidades de la sociedad civil como Jaqueline Peschard, Denise Dresser, Agustín Basave y Jorge Castañeda.

Tal como anota Martín Moreno, “Enrique Peña Nieto ha comenzado a perder el equilibrio emocional ante la derrota que se le viene al PRI, y que tiene, entre muchos otros, a un culpable principal: el propio Peña Nieto, que desde un inicio prometedor con las reformas vía Pacto por México, fue presa de la soberbia, luego de la corrupción y, en la fase final de su mandato, del autoritarismo” (Vid. Sin Embargo, 9 de enero de 2018).

Lo cierto es que lo sucedido en Chihuahua ha conmovido al sistema político, y puede traer consigo consecuencias incalculables para la campaña electoral de José Antonio Meade, ya que este, en tanto titular de la Secretaría de Hacienda, aprobó sin duda las maniobras del ex gobernador César Duarte para transferir recursos al PRI.

Más allá de lo anterior, la relevancia de la denuncia del ejecutivo chihuahuense estriba en el impacto que pueda traer consigo para el conjunto de los estados de la República en lo referente al manejo de sus recursos. En el caso de Puebla, como es del conocimiento público, ya desde hace varios años se han estado denunciando los manejos arbitrarios del ex gobernador Rafael Moreno Valle, sobre todo en lo relacionado con el manejo del Impuesto sobre Nómina, con los PPS y APS, y con las obras faraónicas que construyó en su sexenio, mismas que documentos en el libro La Democradura en los Tiempos de Moreno Valle (escrito de consuno con el economista Eudoxio Morales).

Esperamos que la sociedad civil poblana tome cartas en el asunto.

 

 

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POB/LFJ