Foto: Gage Skidmore / Flickr (cc)

El Senado de los Estados Unidos no aprobó los fondos para financiar al gobierno federal, lo que obligó a la administración de Trump a un cierre indefinido de actividades.

El presupuesto del 2017 expiró el 30 de septiembre, último día del año fiscal. Desde ese entonces se aprobaron tres prórrogas para que el gobierno siguiera funcionando.

Trump tenía previsto viajar a Florida para celebrar hoy el aniversario con una gran fiesta en su mansión Mar-a-Lago de Palm Beach, pero tuvo que cancelar el vuelo y quedarse en Washington.

Se trata del primer cierre del Ejecutivo desde octubre de 2013, cuando el entonces presidente Barack Obama afrontó 16 días de parálisis por el bloqueo que ejercieron los republicanos.

Cuando el Ejecutivo se queda sin fondos, envía a casa a los empleados no esenciales por no poder pagar sus sueldos, por lo que sin empleados ni fondos, la administración federal no puede funcionar adecuadamente.

Los trabajadores de esenciales (militares y agentes de fronteras) siguen trabajando pero sin sueldo. Además parques nacionales, museos, zoológicos y bibliotecas cierran sus puertas. Ante la reducción de trabajadores, la recaudación y la devolución de impuestos se frena, al igual que la emisión de visas y pasaportes.

Se estima que el conocido «shutdown«, llevaría a 800 mil trabajadores y 2.1 millones de civiles que laboran en el gobierno a sus casas.

 


POB/EDRP