Candilejas, el bar inspirado en Chaplin

Entrar al Bar Candilejas es un viaje al pasado. Al cruzar la puerta y observar las paredes forradas de madera e iluminación tenue, se percibe el ambiente de la Puebla de antaño.

Entrar al Bar Candilejas es un viaje al pasado. Al cruzar la puerta y observar las paredes forradas de madera e iluminación tenue, se percibe el ambiente de la Puebla de antaño.

Ubicado en la 9 norte, entre la avenida Reforma y 2 Poniente, tiene, hasta hoy, el mismo mobiliario con el que fue inaugurado.

El local donde está instalado, era utilizado –en la década de los 40– por una lechería Tamariz; de esa época data la barra de madera en la cual atienden y platican con los parroquianos. Fue abierta por el español Lauraneo Dovarganes. Posteriormente, tuvo otro dueño y hace 30 años es propiedad de don Hilario, quien desde entonces es el cantinero y amigo de muchos de sus clientes.

Hilario Salazar Cruz tiene 87 años y continúa atendiendo el bar. Originario de Santa María Chachoapan, una comunidad perteneciente al municipio de Nochixtlán, en la Mixteca Alta de Oaxaca, migró desde muy joven a la ciudad de Puebla para trabajar y buscar mejores oportunidades de vida.

Don Hilario se inició en las artes de la coctelería en el Hotel Lastra, donde trabajó por 13 años y aprendió de su suegro; posteriormente, laboró en el Hotel Palacio San Leonardo y en el bar La Independencia –que se encontraba en la 5 Norte– y pertenecía a su hermano.

Candilejas hace referencia a un vaso pequeño en el que se coloca aceite u otro tipo de combustibles para iluminar en un candil. También es el nombre de un película de Charles Chaplin (Limelight, 1952) por lo que la temática de los ornamentos están relacionados con este actor y director, cuenta con un tapanco llamado Mezzanine Charlotte.

Los cocteles especiales en el Bar Candilejas son los “menyules” (bebida digestiva), “mojitos golden” (Variable color ámbar de los tradicionales mojitos cubanos) y “nudo mixteco” (bebida con base de mezcal), preparado en homenaje a la región de origen de don Hilario, quien también considera que poco apoco disminuye la preferencia hacía la coctelería, e incluso, la calidad de las bebidas que se consumen.

Como consecuencia del sismo del 19 de septiembre de 2017 y los cambios de las rutas de transporte público, su clientela ha disminuido los últimos meses; a la par, la calle se encuentra muy tranquila, pues es menor el tráfico y el ruido sobre la calle 9 norte.

Etimológicamente cantina es una palabra derivada del vocablo italiano Canto, que significa ‘Cava de vino’ o bodega. Es un lugar en donde se venden bebidas alcohólicas de diferentes tipos, como tequila, mezcal, ron, vodka y otros. Al mismo tiempo se ofrecen alimentos o botanas.

A finales del siglo XIX, la traslación de la palabra al inglés se transformó en bar, probablemente por el uso de la barra al despachar.

La persona que atiende se le conoce como cantinero, usualmente está de pie detrás de la barra y se especializa en preparar diversas bebidas, preparar cocteles, botanas y otros alimentos y bebidas.

Son expertos conocedores de los sabores, colores y aromas de las bebidas y de los resultados que presentan al momento de prepararlos, requiere paciencia, arte y mucha capacitación. También se le conoce en la actualidad como barman, bartender o barstaff por ser el nombre con el que se denomina este oficio en Estados Unidos e Inglaterra.

En México se consumen bebidas embriagantes desde la época prehispánica, bebidas como pulque considerado un regalo de los dioses a los humanos, durante la época de la colonia se establecieron diversas pulquerías, tabernas y vinaterías, pero fue durante el siglo XIX que aparecieron las cantinas como tales.

A mediados de ese siglo, durante la invasión norteamericana, muchos negocios de comida y tabernas comenzaron a vender las bebidas que los soldados llegados requerían, así, empezaron a tomar la forma de los salones estadounidenses.

Los lugares no contaban con mesas, las bebidas se consumían de pie, y es en este período que se empieza a implementar el mobiliario como las mesas y las sillas.

Estas cantinas también tuvieron influencia española y posteriormente también se fue mudando al concepto de bar.

 

 


POB/LFJ