El 18 de marzo de 1938, Lázaro Cárdenas, presidente de México decretó la Expropiación Petrolera al ejecutar la Ley de Expropiación y el Artículo 27 de la Constitución Política a las compañías extranjeras que explotaban este recurso.

En aquel decreto, se quitó la explotación del petróleo a compañías estadounidenses e inglesas, luego de que estas no cedieran a las demandas del sindicato petrolero, conformado en 1936.

76 años después de la expropiación petrolera realizada por Lázaro Cárdenas, en 2014, Enrique Peña Nieto, presidente de México, impulsó la Reforma Energética, que abre la posibilidad a empresas privadas, tanto nacionales como extranjeras, de invertir en el sector energético.

En ese agosto de 2014, al promulgarse las leyes, que determinan qué tan atractivo es el sector energético para la inversión privada, el gobierno de la República explicó que la reforma tiene como objetivo:

“La producción de energía más limpia y de menor costo, el incremento de la renta petrolera y la generación de empleos”.


El actual gobierno de la República dijo que la Reforma generaría medio de millón de empleos extra en los primeros cuatro años de su vigencia, así como 2.5 millones en los siguientes 10.

Durante su promulgación, Enrique Peña Nieto enfatizó que, con la apertura al sector privado, bajaría el costo de los energéticos.

"Es una reforma transformadora, que moderniza el marco constitucional para abrir el sector energético a la inversión, a la tecnología y a la competencia, permitiendo que el país cuente con mayor energía a menores costos"

Pero, hasta ahora, no han disminuido.

El Índice de Precios al Consumidor de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en 2017, año en que se liberaron los precios de las gasolinas, México fue el segundo país miembro con más incrementos en los costos de los energéticos.

Foto: Agencia Enfoque

En diversos análisis económicos se explican las razones por las que el precio no ha disminuido. Uno de ellos, publicado por The Huffington Post México, indica que el gobierno mexicano ha compensado la pérdida de ingresos petroleros con el alza al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) explica que el IEPS es un impuesto que se paga por la producción y venta o importación de gasolinas, alcoholes, cerveza y tabacos.

En el Análisis del Paquete Económico 2018 del Centro de Estudios en Finanzas Públicas se indica que entre 2010 y 2017, los ingresos petroleros cayeron 6.8% promedio anual, al pasar de 1 billón 026 mil millones de pesos en 2010 a 835 mil 602 millones de pesos en 2017.

Ahora, con precios nunca antes registrados, con un sector "modernizado" y con nuevas reglas fijadas por la Reforma Energética, este 2018 se cumplen 80 años del decreto de la Expropiación Petrolera y –actualmente– 29 nuevas marcas de gasolineras están establecidas en el territorio mexicano y compiten con Petróleos Mexicanos (Pemex) y la cifra va en aumento.

En 2016, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) separó el contrato de franquicia de la venta de combustibles; lo que dio paso a que los empresarios gasolineros tuvieran la opción de firmar un contrato para la comercialización y venta con Pemex o con otra marca.

Imagen: Gobierno de la República

El resultado, de acuerdo con cifras de la CRE, es que la apertura de gasolineras con la marca de Pemex disminuyó pues, de marzo a septiembre de 2017, se abrieron solo 78 nuevas estaciones en comparación con las 209 que se establecieron en 2016.

La expansión

De marzo a noviembre de 2017, se llevó a cabo el Cronograma de Flexibilización, a cargo de la CRE, con el que comenzó el proceso gradual de los precios de las gasolinas y el diésel.

La primera etapa del Cronograma inició en 2016 en Baja California y Sonora, donde comenzó a venderse combustible a precio de libre mercado.

Inició en la zona norte del País porque ahí se ubican diversas fuentes de suministro que facilitaron la importación, almacenamiento y transporte por medio de ductos, buques y autotanques.

Tras la liberación, estaciones de servicio ubicadas en: Aguascalientes, Colima, Chiapas, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, México, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Zacatecas y la Ciudad de México, aunados a Campeche, Quintana Roo y Yucatán, accedieron a combustibles a precio liberado, dando paso también a la "libre competencia".

Fuente: CRE

Por eso, desde 2017, Pemex compite en la venta de combustibles con la llegada de las nuevas marcas de gasolineras. Entre ellas: Gulf México, Hidrosina, Oxxo Gas, Petro 7, British Petroleum (BP) y G500.

No obstante, estas nuevas marcas venden gasolinas y diésel de Pemex; hay competencia, pero con el mismo producto.

Gasolina extranjera

El 13 de marzo de 2018, Alex Beard, director global de petróleo de Glencore, dijo en una entrevista a Forbes México, que la empresa suiza traerá gasolina importada –a través de su socio G500– a partir de mayo de este año.

Explicó que Glencore construyó una terminal de almacenamiento en Dos Bocas, Tabasco, con una capacidad de almacenamiento de 600 mil barriles, de los cuales, pretende vender 40 mil barriles al día.

Además, está en planes de construir una segunda terminal de abastecimiento en Tuxpan, Veracruz.

Al igual que Glencore, la empresa British Petroleum también importará su gasolina; sin embargo, esto será hasta 2019, según informó en un comunicado Álvaro Granada, director general de Downstream de BP en México.

Con motivo del aniversario de la primera estación de BP en México, el directivo indicó que la empresa compra la gasolina a Pemex y la combina con una molécula aditiva llamada “active”.

Marcas en Puebla

En el estado de Puebla están instaladas seis nuevas marcas que compiten con Pemex: BP, G500, Gulf, Hidrosina así como las poblanas Gemma y Supercarga.

La inglesa BP es la que cuenta con el mayor número de estaciones de servicio, con 12 en total, la mayoría establecidas en la ciudad de Puebla y una en San Pedro Cholula. Sigue G500 con cinco estaciones en Huejotzingo, San Martín Texmelucan y Puebla.

Supercarga tiene cuatro estaciones, todas en la capital poblana; Hidrosina también tiene presencia con tres establecimientos: Puebla, Atlixco y Huauchinango; Gemma y Gulf tienen una estación cada una.

De acuerdo con la lista de la Comisión Reguladora de Energía en el estado de Puebla hay 427 estaciones de servicios autorizadas; de las cuales 6.3% son nuevas marcas.

 

 

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POB/LFJ