Según los reportes de Caminos y Puentes Federales (Capufe), al menos 26 millones de vehículos estarán saliendo a carretera en todo el país por el periodo vacacional de Semana Santa. Con el incremento del aforo vehicular y los riesgos comunes en el camino, los automovilistas necesitan estar preparados para que sus días libres no se conviertan en una experiencia amarga.

Ponchadura de llanta a alta velocidad

Mientras se va en la autopista, es normal que se cricule a más de de 100 km/h, por lo que una ponchadura puede tomar por sorpresa. Si alguna de las ruedas delanteras se desinfla de forma gradual, se sentirá cómo el coche se mueve hacia un solo lado, ante eso, realizar ligeros ajustes para mantener la trayectoria hasta el punto donde se pueda detener con seguridad. Si la llanta explota, el ruido podría causar pánico, lo que instintivamente llevará a pisar el freno, sin embargo, lo importante es no hacerlo de manera abrupta. Pisarlo suavemente, a su vez, el coche disminuirá su velocidad naturalmente por la resistencia. Mantener firme el volante y orillarse en cuanto se presente la oportunidad. Al incrementarse la velocidad, los riesgos son mayores.

Derrape

Al manejar con lluvia la adherencia al suelo disminuye, es importante estar atento y reducir la velocidad ante estas condiciones, es importante recordar que los cambios de dirección abruptos pueden hacerte perder el control aumentando la probabilidad de un derrape. Si se topa con algún charco que no se pueda esquivar, tratar de sujetar firmemente el volante, pues se sentirá una pérdida de control y tracción. En este caso, evitar pisar el freno con fuerza y mejor desacelerar por completo y enfocarse en mantener la trayectoria del auto. Para anteponerte a esto, respetar los límites de velocidad y mantenerse atento en todo momento.

Un animal se cruza inesperadamente

Prestar atención a los señalamientos que indican el cruce de fauna local o ganado, y evitar conducir a exceso de velocidad para que no tomen por sorpresa. Si se maneja durante la noche y no hay vehículos que conduzcan en el carril contrario, llevar las luces altas para que los animales detecten, aunque es imposible determinar la reacción del animal es mejor frenar con anticipación para permitirles moverse con tiempo. Si la colisión resulta inevitable, no realizar ningún volantazo drástico, ya que el accidente podría resultar mucho peor. En caso de que se golpee a un animal y es posible ayudarlo a llegar a un médico veterinario, hacerlo con precaución.

Tener cuidado con animales de mayor tamaño, como vacas, pues por su peso y tamaño podrían representar un riesgo grande de impacto. En la medida de lo posible, moverse hacia otro carril reduciendo la velocidad.

Fallo de frenos

Este suele ser un caso extremo, pero es posible cuando el coche no ha sido revisado y mantenido adecuadamente. No reemplazar el líquido de frenos a tiempo puede disminuir la eficiencia en el frenado, mientras que abusar de los frenos durante pendientes prolongadas puede elevar la temperatura del sistema, reduciendo así la efectividad. En estos casos es mejor frenar con motor. En caso de perder por completo los frenos, reducir la velocidad con motor o, bien, activar el freno de mano gradualmente (no de golpe ya que se podría perder el control). Buscar una rampa de emergencia la cual pueda detener el auto.

 

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POB/EDRP