OPINIÓN: Chaín y Migoya, los candidatos de RMV y Osorio Chong

Las postulaciones de Michel Chaín y Paola Migoya son tan evidentes, que resulta una mentada de madre a la inteligencia considerar lo contrario.

De Política y Cosas Peores

Lo que muchos temían se confirmó este reciente fin de semana. Los acuerdos y las negociaciones de cara al 1 de julio entre el gobierno federal y el llamado morenogalismo están más sólidos que nunca.

Las postulaciones de Michel Chaín y Paola Migoya por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) a la gubernatura del estado y la presidencia municipal de la capital poblana, respectivamente, son tan evidentes, que resulta una mentada de madre a la inteligencia considerar lo contrario.

Este par de auténticos desconocidos de la política, cuyo único mérito es haber servido incondicionalmente a sus superiores por su paso por la Secretaría de Gobernación Federal en el caso de Paola Migoya y la administración estatal y municipal de Rafael Moreno Valle y José Antonio Gali, en el caso de Chaín, tienen una encomienda en común: restarle votos a Morena y a su candidato Luis Miguel Barbosa.

En el caso de la activista Migoya, pactó de manera directa con el morenovallismo, pero con una arista muy relevante, pues su jefe era el mismísimo Miguel Ángel Osorio Chong, quien hasta el 18 de enero de este año, despachó desde la Secretaría de Gobernación del Gobierno Federal.

Paola a fuerza quería ser candidata de Morena, pero de manera clara le dijeron que la estrategia debía ir en sentido contrario, pues se corría el riesgo de que en un momento determinado le sumara votos a Barbosa, ya fueran pocos o muchos, aunque yo de manera personal me inclino por lo primero.

No se puede por Morena, pero que te parece el Verde, le dijeron a Paola, quien sumisa y obediente, se sumó así a la agenda ciudadana que pretende impulsar desde su candidatura.

Moreno Valle tiene personajes infiltrados en todos los partidos, y en este caso de Morena, no podía ser la excepción, y créame, poco a poco se penetran con mayor vehemencia.

La ecuación del morenogalismo es simple: suma de votos de la coalición conformada por PAN, Movimiento Ciudadano, Compromiso por Puebla, PSI y PRD, más lo que le sumen sus nuevo aliados, incluyendo por supuesto al también ilustre desconocido a la gubernatura por Nueva Alianza, y que recae en la figura de Alejandro Romero Carreto.

En el caso de Chaín, el cual salió abruptamente de la administración estatal actual por presuntamente incurrir en protagonismo, no tiene pierde. Excelente funcionario, pésimo político, se sumará a la cargada para impedir el arribo de Morena a Casa Puebla.

Como en el pasado reciente, Moreno Valle y Osorio Chong vuelven a ir de la mano. Antes fue en los proyectos. Antes fue en los negocios. Ahora es para frenar el paso de Morena, al menos en Puebla, porque en la contienda a Los Pinos, el morenovallismo ya dio por vencido y sabe que López Obrador ganará finalmente la carrera.

Al fin al cabo al Gobierno Federal le vale madre lo que la pase al PRI en Puebla. Sí, otra vez.

 

 


POB/LFJ