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Este lunes 5 de marzo vence el plazo legal que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, impuso como fecha para el fin del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés), pero este sigue funcionando debido al proceso legal que llevan a cabo dos juicios federales.

El presidente Trump decidió poner fin al programa el 5 de septiembre de 2017, y aplazó al Congreso, para que antes del 5 de marzo se discutiera y aprobara una opción legal para evitar la deportación de los "dreamers".

Las negociaciones en el Congreso y en el Senado para realizar una propuesta que proteja a estos inmigrantes no ha rendido frutos, la administración federal ofrece la protección de 1.8 millones de "dreamers" a cambio de la aprobación de un presupuesto de 25 mil millones de dólares para construir el muro fronterizo, establecer un nuevo sistema de inmigración basado en méritos, reducir la migración legal, eliminiar la lotería de visas, aumentar las redadas y acelerar las deportaciones.

DACA se mantiene vigente debido a que el pasado 9 de enero una corte federal del distrito del norte de California, sentenció que DACA debía ser restituido, tal y como funcionaba antes del 5 de septiembre, y el 13 de febrero un tribunal de Brooklyn realizó un fallo similar.

La Suprema Corte se negó a atender una solicitud urgente, donde la administración federal pedía discutir las resoluciones de estas cortes federales, pero los magistrados determinaron que este caso debe avanzar por el debido proceso, es entonces la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito quien debe dictaminar si los fallos de Carolina y Brooklyn están en lo correcto.

La Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS por sus siglas en inglés) tiene pendientes por resolver unas 102,704 solicitudes de ingreso a DACA e informó que tardará de 120 a 150 días en enviar los nuevos permisos de trabajo a los solicitantes.

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POB/PSC