Foto: GOB.MX

Conocer tus senos es de vital importancia y para ello no hay nada mejor que la autoexploración, esta se refiere a la técnica de detección basada en la revisión de las mamas por la misma mujer.

Esta técnica aumenta la posibilidad de detectar a tiempo algún signo de enfermedad en las mamas, se debe realizar una vez al mes, se recomienda que a partir de los 20 años de edad.

Observa: frente al espejo busca cambios en la forma, tamaño o superficie de la piel; especialmente hundimientos, inflamación, enrojecimiento o ulceraciones. Este proceso deberás hacerlo con los brazos a los lados, las manos detrás de la cabeza, los codos y hombros ligeramente hacia adelante y con las manos en la cintura.

Toca: frente al espejo o durante el baño busca bolitas, zonas dolorosas, abultamientos o consistencia diferente al resto de la mama. Este procedimiento deberás hacerlo de la siguiente maner:

  • De pie: la mano derecha en la nuca, con la equiquierda toca el pecho derecho, Comienza desde arriba palpando alrededor de la mama y luego en la parte del centro. Posteriormente revisa toda la axila y al final aprieta el pezón para ver si hay salida anormal de líquido. Explora el otro pecho de la misma manera.
  • Acostada: con una almohada pequeña o toalla enrollada debajo del hombro derecho, pon la mano derecha en la nuca., con la mano izquierda revisa el pecho derecho, palpa de la misma manera que lo hiciste estando de pie. Haz lo mismo explorar el seno izquierdo.

Se recomienda que te explores 7 días después de la menstruación, si ya no reglas hazlo en un día fijo del mes, lo más importante es hacerlo periódicamente, conocer lo que es normal y como se sienten las mamas dependiendo del periodo del mes, la edad o de ciertas circunstancias como el embarazo.

POB/PSC