Foto: Agencia Enfoque

Desde la ciudad de Chicago, EUA, jefes de la banda criminal Guerreros Unidos participaron en la toma de decisiones durante los acontecimientos de Iguala, donde desaparecieron 43 estudiantes de la escuela normal rural Isidro Burgos de Ayotzinapa.

La revelación de una serie de comunicaciones telefónicas, interceptada por agentes federales de Estados Unidos, dio a conocer que al menos dos personas que residían en Chicago, mantuvieron una constante comunicación con sus subalternos que se encontraban en Iguala el 26 y 27 de septiembre del 2014.

Los teléfonos del ahora testigo protegido llamado “Silver” y de Pablo Vega, se encontraban intervenidos, con la autorización de un juez federal de Illinois, EUA, con el fin de obtener pruebas para acusarlos formalmente de dirigir las operaciones, para introducir grandes cantidades de cocaína y heroína a los Estados Unidos.

Los mensajes de texto que Pablo y “Silver” intercambiaron entre el 26 y el 27 de septiembre, cuando se realizó el ataque a los normalistas en Iguala, Guerrero, revela algunos detalles no conocidos y ratifica lo ya revelado sobre lo sucedido.

La gente de los Guerreros Unidos envió algunos mensajes a sus líderes en Chicago, en ellos manifiestan que “los contras”, miembros de la banda criminal “Los Rojos” llegaron a Iguala y piensan que quieren robarles la mercancía.

La violenta respuesta de los Guerreros Unidos ante esta suposición, incluye el apoyo de la policía municipal de iguala y posiblemente de otros cuerpos de seguridad del Estado, como la Policía Federal y el Ejército.

Esto reforzaría la teoría de que el trasiego de heroína de Iguala a Chicago se realizaba en autobuses de pasajeros.

POB/PSC