La empresa constructora Odebrecht ha sido sancionada e inhabilitada para operar en México, como parte de un castigo de las autoridades gubernamentales por las simulaciones, y el incumplimiento de un contrato adjudicado en noviembre del 2015.

La Secretaría de la Función Pública (SFA) de México decretó una sanción de 2 años y 3 meses a la constructora brasileña, ya que no cumplió con el contrato que se le otorgó por 1,800 millones de pesos para la construcción de accesos y obras externas en la refinería de Tula, Hidalgo.

Las autoridades mexicanas han responsabilizado al director de finanzas de Odebrecht, José de Faria, y a su director en México Alberto de Meneses, de haber cedido las obligaciones del contrato a la empresa Construcción Internacional de México, buscando «simular» el cumplimiento del acuerdo.

Este contrato fue realizado cuando Emilio Lozoya era director de PEMEX, tres meses antes de que dejara el cargo para desempeñarse como coordinador de campaña electoral de Enrique Peña Nieto.

El caso de corrupción de Odebrecht ha involucrado a políticos y gobiernos de América Latina, en México ninguna persona ha sido encarcelada por las acusaciones de sobornos o incumplimiento de contratos, la constructora brasileña ha recibido dos inhabilitaciones.

Las investigaciones de la Función Pública son independientes a las que realiza la Procuraduría General de la República (PGR), la cual ha llamado a declarar a Emilio Lozoya ya que 3 directivos de Odebrecht aseguran que recibió sobornos entre 2012 y 2015, acusación que él ha negado.