OPINIÓN: Más que candidatos, actores

En estos días de campaña, hemos visto puestas en escena que nos llevan al análisis de la pobreza de las propuestas de los candidatos.

Alquimia de Poder

En estas dos semanas de campañas federales en territorio poblano, hemos visto curiosas puestas en escena que nos llevan al análisis de la pobreza de propuestas que reflejan la mayoría de los candidatos.

La desastrosa actuación de la conductora de radio Nay Salvatori, limpiando parabrisas en un crucero cholulteca para llamar la atención, reflejó a lo que tienen que recurrir los abanderados de diferentes partidos políticos para hacerse notar y pedir que voten por ellos.

Como si esto no bastara, el video de Salvatori donde no habla de propuestas, sino se limita a repetir los ejes de acción que propone Morena, evidencian su total ignorancia en los temas de índole político.

Y qué decir del candidato de Por Puebla al Frente Jorge Aguilar Chedraui quien busca llegar a la diputación federal por el distrito 9. El ex diputado local se resiste a perder el glamour hasta para abrazar a la gente.

Sus ademanes son tan repetitivos y su discurso tan limitado, que invariablemente le urge hablar rapidito para pasar a las fotos, globos, apretones de manos y checar que le hayan llevado a todos los acarreados que se pidieron.

El caso de los candidatos del Partido Verde Ecologista es francamente ridículo y teatral.

Desde los videos donde una que otra candidata habla con la voz entre cortada a punto del “ojo Remi”, hasta los candidatos que solo suben fotos en cafés, reuniones, y argumentan estar trabajando.

Hay otros como en el caso de Alejandro Armenta, que con un entusiasmo exagerado, recorren las calles de la ciudad de Puebla y algunos municipios con las brigadas estilo Armenta, es decir, aunque él dice que son morenistas, todos podrían quitarse el chalequito guinda y volverse a poner la gorra y las casacas rojas del PRI y ni quien notara la diferencia.

Lo más gracioso es que el aspirante a senador por Morena va repartiendo volantes y la gente ni lo conoce. El ex priista les tiene que mencionar a Andrés Manuel López Obrador para que haya una respuesta o reacción.

Esta semana sostuve en diferentes momentos, conversaciones con operadores de voto para diferentes marcas políticas. La coincidencia entre ellos fue contundente.

“La gente está harta, hasta la madre de los políticos y partidos” –dijeron–.

“Ya no es sencillo entrar a las colonias o zonas donde tenemos el voto duro. La gente ya no se va con la finta. Quieren garantías de que el candidato realmente cumpla y no sólo que suelte el billete el fin de semana de la elección”.

En lo personal, la verdad nunca pensé tener que tomar una decisión tan difícil y complicada, y no porque las opciones entre las que tenga que elegir sean buenísimas, sino por lo deplorable del asunto. Miren ustedes, ando reflexionando mi voto para las Senadurías poblanas. Riestra y Nadie, digo Nadia; Lastiri y la finísima Xitlali; Armenta y Nancy, los ahijados de Marín; no pues es como hacerme harakiri, pero sí votaré y no anularé mi sufragio.

Muchas de estas campañas tendrán un triste final no solo por la derrota de los candidatos en cuestión, sino por la pobreza que muestran los candidatos, al hacer campañas que rayan en la mediocridad.

@rubysoriano
Facebook: Mediatikos Consulting
[email protected]

 

 


POB/LFJ