OPINIÓN: ¡No despertéis al tigre en la BUAP!

Hacemos un exhorto fraternal y respetuoso a los panistas serios y responsables, advirtiéndoles de los peligros que puede traer consigo el despertar al tigre en la BUAP.

Hace unas semanas el rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Alfonso Esparza Ortiz, anunció que la institución presentaría una queja electoral en contra del PAN por utilizar la imagen del Complejo Cultural Universitario (CCU) en un spot político.

En entrevista para 24 Horas, declaró que la BUAP no ha autorizado a ningún partido el uso de su imagen en comerciales de televisión o radio de tinte electoral.

“Definitivamente es incorrecto –expresó–. Totalmente fuera de lugar, y haremos el reclamo ante las instancias respectivas porque no puede utilizar la imagen de la institución ningún partido”.

El rector se refería a un spot televisivo en el que el PAN incluía una toma del CCU de la BUAP, ubicado en la zona de Angelópolis, al lado de obras construidas en el sexenio de Rafael Moreno Valle, como el Centro Integral de Servicios (CIS), el Parque Lineal y un par de hospitales.

Los universitarios aplaudimos la postura del rector, porque la misma ponía un freno al intento del PAN de utilizar a la BUAP como parte de su campaña electoral.

Hasta donde llega nuestra información, en ningún momento la dirección estatal del blanquiazul se deslindó del video de referencia, guardando al respecto un silencio absoluto. El único que hizo un comentario al respecto fue Francisco Fraile, vocero de la campaña de la candidata de la coalición Por Puebla al Frente al gobierno estatal, Martha Erika Alonso, quien afirmó que la inclusión de las imágenes de la BUAP en el spot se debe a que la institución “es un emblema y orgullo poblano”. ¡Vaya forma de justificar el video citado!

Antier, sorpresivamente, nos enteramos de que Jorge Jiménez Calderón, representante municipal del PAN ante el Instituto Electoral (IEE), presentó ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) una denuncia al catedrático Eudoxio Morales Flores “por realizar actos proselitistas a favor de la coalición Juntos Haremos Historia dentro de las aulas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP)”, señalando que aquel “ ha condicionado la calificación de sus alumnos a cambio del voto hacia el partido político de Morena” (sic).

No me detendré en analizar tal acusación dado que ésta es totalmente ridícula. Si algo distingue al maestro Eudoxio Morales Flores es su seriedad y su prestigio académico. Sus alumnos son testigos de ello.

Lo que aquí queremos enfatizar es lo siguiente: todo parece indicar que el PAN en el municipio de Puebla (más adelante aclararé por qué me parece importante distinguir entre los diversos niveles de poder del blanquiazul en nuestra entidad) pretende desestabilizar a nuestra máxima casa de estudios, entrometiéndose en su vida interna.

¿Es que acaso el citado Jorge Jiménez Calderón olvida –o desconoce– los grandes conflictos que enfrentó nuestra institución en décadas pasadas debido a las furiosas embestidas de la derecha poblana contra el movimiento de Reforma Universitaria que surgió en la UAP desde los años sesenta, encaminada a modernizar su vida académica, cultural y administrativa?

Gracias a dicha Reforma los universitarios le abrimos paso a la tolerancia política e ideológica, avance que nos ha permitido enfrentar de manera civilizada nuestras diferencias internas, y analizar y/o estudiar sin cortapisas o presiones externas los proyectos que enarbolan los principales actores políticos y sociales de la nación y de nuestra entidad.

En nuestros días no pocos de los prohombres de la derecha que combatió a la UAP en la época de referencia –entre ellos el director de Ciencias Políticas de la UPAEP, Manuel Díaz Cid– han comprendido que la mejor forma de resolver el conflicto social es a través del diálogo y de la confrontación respetuosa de las ideas.

Esto es válido incluso para las actuales autoridades de la UPAEP, quienes en la actualidad se distinguen por sus posturas críticas hacia los excesos de los gobiernos panistas (tal como sucedió durante la administración de Rafael Moreno Valle), a diferencia de otrora, cuando dicha institución era uno de los principales bastiones de la derecha.

Empero, hay un sector del PAN –insisto: se torna preciso distinguir entre las diversas esferas y/o grupos del blanquiazul–, constituido principalmente por miembros del Yunque, que continúan viendo en nuestra máxima de estudios un peligro para sus intereses, y por ello despliegan todo tipo de argucias con el propósito de desestabilizarla.

Se equivoca de palmo a palmo el multicitado Jorge Jiménez Morales si piensa que denostando al maestro Eudoxio Morales Flores se logrará que la comunidad universitaria de la BUAP se incline hacia el PAN. Tal como lo ponen de relieve las enseñanzas de la historia moderna de nuestra máxima casa de estudios, todas las intentonas de la derecha de inmiscuirse en la vida interna de la misma han terminado por fortalecer a las fuerzas democráticas y progresistas de la misma.

Pero no caeremos en la trampa: los universitarios no nos subiremos al ring –tal como se dice popularmente– intentando movilizarnos al seno de la institución para enfrentarnos al PAN. Lo haremos en las urnas, al igual que todos nuestros conciudadanos, conscientes de que la lucha por el poder se encuentra fuera de la BUAP, no en su interior.

Si panistas como Jorge Jiménez Morales están preocupados por constatar que su partido enfrenta la amenaza de la derrota, mejor haría en afinar su estrategia política y electoral, ya que ahí se encuentra la clave de su declive, en lugar de meter las narices en la vida interna de la BUAP.

Tal vez aquel fue usado como instrumento para intentar desprestigiar a nuestro camarada y amigo Eudoxio Morales Flores, debido a los golpes que éste le ha asestado al morenovallismo al denunciar la pavorosa deuda pública que se creó en el sexenio pasado. De ser así, debió haber tenido el valor civil de desafiarlo a un debate público para examinar sus denuncias, en lugar de pretender manchar su nombre.

Para finalizar: hacemos un exhorto fraternal y respetuoso a los panistas serios y responsables ¡claro que los hay! para que pongan un alto a la intentona golpista de Jorge Jiménez Morales y de sus adláteres, advirtiéndoles de los peligros que puede traer consigo el despertar al tigre en la BUAP.

 

 


POB/LFJ