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Una corte de Estados Unidos condenó a Jesús Manuel Salazar Núñez a pasar 11 años en una prisión federal, por traficar con heroína, cocaína y metanfetamina a través de la frontera con México para el cartel de Sinaloa.

Salazar Núñez no era el objetivo de la investigación, pero su participación se descubrió cuando agentes federales escuchaban las llamadas telefónicas, de alguien identificado como un «alto mando» de grupo criminal que es encabezado por Joaquín «El Chapo» Guzmán.

Salazar Núñez es un empresario transportista de 35 años de edad originario de Culiacán, y aunque no forma parte del organigrama del cartel de Sinaloa, fue identificado entre las 250 llamadas que un juez permitió escuchar a los agentes federales, que buscan combatir al crimen organizado y el narcotráfico y quienes buscan reunir pruebas contra El Chapo.

El empresario transportista fue detenido el 16 de septiembre en el aeropuerto de Hartsfield-Jackson en Atlanta Estados Unidos, procedía de Guadalajara, México. Ha sido acusado de reclutar choferes, hacer arreglos con los narcos para usar su empresa de transporte para traficar droga y depositar las ganancias en cuentas bancarias de México.

Dana Sabraw la juez que lo sentenció, le fijó una fianza de un millón de dólares, y determinó que al salir de la prisión, debe estar bajo la supervisión de las autoridades durante 5 años.

Salazar Núñez es uno más de los asociados del cartel de Sinaloa que han sido capturados por la justicia de Estados Unidos, entre los detenidos más importantes se encuentra Serafín Zambada, hijo del poderoso capo Ismael «El Mayo» Zambada, Dámaso López «El mini lic.» y Víctor Manuel Félix el consuegro de Joaquín Guzmán.

POB/PSC