Después de 25 años, Steven Spielberg volvió a ver en una sala de cine "La lista de Schindler". Esto lo hizo acompañado del elenco y gracias a la retrospectiva que le dedicó el Festival de Tribeca, en Nueva York. Además lo hizo dos días antes del natalicio 110 de Oskar Schindler.

Al finalizar la función Spielberg reveló una serie de datos con respecto al rodaje de la película.

Destacaron historias como la experiencia de grabar la escena de las cámaras de gas, pues fue duro tanto para Spielberg, como para las actrices, algunas de ellas judías polacas. O el momento incomodo en que una señora Polaca al ver a un actor en traje de la SS gritó que ojalá los nazis volviesen para "protegerlos".

Recordó también que en un principio tuvo miedo a que la gente no creyese que la historia era real, tanto por lo inverosímil de la trama como por el hecho de que la dirigiera un cineasta como él, que venía de rodar E.T., y por ello grabó esa escena final con los supervivientes reales a los que salvó Schindler.

Spielberg aseguró que se sentía "muy orgulloso" de la película y que no se ha sentido así de "realizado" con ninguna de las que ha dirigido después, pese a que le costó 10 años aceptar el encargo.