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Tener sexo en el auto puede ser divertido, excitante y muy espontáneo, tienen tu lado entretenido y salvaje, pero también algunas desventajas que deberás considerar antes de llevarlo a cabo.

El espacio limitado es una de las razones por las que no es una buena idea, no es cómodo y puede ser frustrante querer hacer algo que no puedes llevar a cabo, no es bueno para el esparcimiento pero lo puede ser para algo rápido y espontáneo

Considera que puedes ser visto por alguien, a menos que estés dispuesta o dispuesto a corres este riesgo. ¡Hasta un policía podría aparecer! Lo mejor sería estacionarte en un lugar que no sea frecuentado.

Ten cuidado porque si no, te puedes lastimar con los objetos, el manubrio, la palanca de velocidades, el freno de mano, etc

Asegúrate de que el auto está bien detenido, no vayas a lastimar a alguien o a provocar un accidente con tu auto.

En caso de que decidas realizarlo, te tenemos algunas sugerencias en cuanto a las posturas que puedes practicar para que aproveches de la mejor manera el espacio y tu tiempo.

  • Copiloto extasiado. Recorre el asiento del copiloto hacia atrás y reclínalo lo más posible. Recuéstate sobre el asiento o el respaldo del mismo, lo más atrás que puedas, abre tus piernas y recarga tus pies en el tablero. Tu compañero deberá situarse en el espacio que dejan tus pies. Apoyándose en tus caderas, él deberá besar tus muslos mientras te practica sexo oral.
  • Cuchara elevada. Ella. Recárgate sobre el respaldo y abrázalo. Coloca tus pies en la alfombra o en la orilla del asiento trasero. Él. Ponte detrás de tu pareja, semi-hincado, apoya los pies entre el asiento y el respaldo trasero y abrázala. Tus darán todo el impulso.
  • Tacones a las estrellas. Él. Siéntate en medio del asiento trasero, con las piernas abiertas. Sostén la espalda o cabeza en ellas. Ella. Móntate en él y deja caer tu espalda entre ambos asientos delanteros. Sube las piernas sobre sus hombros y recarga los pies en el final del respaldo.
  • Perrito paseador. Ella. Coloca tus manos y rodillas sobre el asiento trasero del auto. Él. Híncate detrás de ella y penétrala. Pídele que de vez en cuando deje caer su pecho sobre el asiento para mayor inclinación del ángulo de penetración
  • Clásica. Ella. Acuéstate en el asiento trasero y deja tus piernas al aire, flexionadas. Él. Acuéstate sobre ella con las piernas dobladas en escuadra y penétrala. Puedes impulsarte jalándote con la manija del auto.

POB/PSC