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Durante el mes de abril del año en curso, se realizó un ciberataque que duró varios días y que afectó a cuentas concentradoras dentro del sistema financiero.  En un primer corte se estima que podrían ser alrededor de 400 millones de pesos.

La semana pasada, Bloomberg reportó que Banorte, Banco del Bajío y Banco del Ejército fueron los bancos a los que el ciberataque apuntó directamente.

De acuerdo con fuentes consultadas por "El financiero": se estima que la afectación que tuvo Banorte es de alrededor de 150 millones de pesos, siendo el único banco que ha informado sobre las fallas públicamente, y además la institución aseguró que no hay clientes afectados.

Muchos clientes ya cuentan con seguros especializados contra ataques cibernéticos, los cuales cubren las pérdidas que se llegan a presentar por este tipo de delito.

Sin embargo, debido al impacto masivo de este ataque, que se empezó a detectar desde la segunda semana de abril y por haber afectado a uno de los bancos más grandes del sistema, que por su tamaño realiza un importante número de transferencias, las especulaciones en cuanto al monto de recursos sustraído han ido en aumento.

Aún no se ha identificado el origen de dónde provino el ciberataque, así como todas las cuentas destino a donde se canalizaron los recursos. Las autoridades aseguran que en este ciberataque el SPEI no fue vulnerado, sino que el “hackeo” fue a través del sistema que los bancos tienen con proveedores para conectarse con el SPEI.

Se especula que las cuentas en donde se dispersó el dinero se encuentran dentro del país, ya que en las transferencias internacionales hay más alertas dentro de las mismas instituciones.

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POB/JMVA