Foto: Agencia Enfoque

Monitorear asteroides cercanos a la Tierra y determinar sus propiedades físicas y orbitales es uno de los nuevos proyectos que se desarrollan utilizando la Cámara Schmidt de Tonantzintla. A 76 años de haber iniciado operaciones, este histórico telescopio continúa aportando datos muy útiles para la astrofísica moderna.

Al inaugurarse en febrero de 1942, el Observatorio Astrofísico Nacional de Tonantzintla (OANTON) fue equipado con una Cámara Schmidt, telescopio que en su momento estuvo en la frontera tecnológica y que colocó a México en el mapa de la astronomía mundial.

En el 2015 el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) llevó a cabo un proyecto de renovación de este telescopio.

A finales de ese año se inició un programa de observaciones astrométricas y fotométricas de NEOs, de asteroides potencialmente peligrosos para la Tierra.

Los NEOs son objetos que salen del cinturón principal de asteroides, se mueven hacia la parte interior del sistema solar y son atraídos por la gravedad del Sol, modificando sus órbitas.

“A nosotros nos interesan aquellos que en estas nuevas órbitas pudieran pasar cerca o incluso interceptar la órbita de nuestro planeta… El peligro real lo tendremos cuando haya coincidencia espacial y temporal entre la órbita de un asterioide y de la Tierra.”.


POB/PSC