La erupción del volcán de Fuego en Guatemala coincide con la actividad que ha presentado, desde el 3 de mayo, el volcán Kilauea en Hawái. Sin embargo, estos fenómenos no tienen relación alguna, de acuerdo con expertos vulcanólogos.

Vulcanólogos del Instituto de Geofísica (IGEF) señalaron que es habitual que distintas actividades volcánicas coincidan en el tiempo. Además, descartaron que la erupción del volcán guatemalteco registrada el 3 de junio, pueda tener implicaciones en los volcanes mexicanos.

“En el mundo hay aproximadamente mil 600 volcanes activos, con potencial de entrar en erupción. De ellos, entre 20 y 50 están en actividad en forma alternada, así que siempre hay alguno en erupción, y es muy probable que al menos dos coincidan, pero sólo por casualidad”.

La erupción del volcán de Fuego, el pasado domingo 3 de junio, ha causado mayor destrucción que las erupciones del Kilauea, pues se ubica a 35 kilómetros de la capital guatemalteca y ha provocado la muerte de más de 100 personas, según informó la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres en Guatemala.

Una de las diferencias entre las erupciones es la cantidad de ceniza que queda en las viviendas, lo que contribuye a debilitar las estructuras y provocar derrumbamientos.

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Medios locales en Guatemala señalan que las columnas de polvo y ceniza alcanzaron una altura de 6 kilómetros, provocando la evacuación de la población.

¿Por qué el volcán de Fuego está siendo mucho más dañino?

El vulcanólogo costarricense Gino González, dijo a la AFP, que el volcán de Fuego y el Kilauea son ejemplos de dos tipos de volcanes que existen.

Por ejemplo, el de Fuego presenta erupciones de tipo explosivo, tiene mayor cantidad de gas en su interior, lo que hace que sus erupciones sean violentas y pueda lanzar material a varios kilómetros del cráter.

El Kilauea tiene erupciones de tipo efusivo, es decir, contiene menos gas en su interior y sus erupciones son más lentas. Los ríos de lava se surgen de sus fisuras y se desplazan a 5 kilómetros por hora.

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Otra de las diferencias es el tipo de destrucción en ambas erupciones. El volcán guatemalteco causó más daños debido a que, además de la lava, tuvo flujos piroclásticos, un fenómeno que se produce cuando estallan violentamente fragmentos de rocas y gases volcánicos ardientes que son demasiado densos para convertirse en columnas de cenizas. La velocidad que adquieren es mayor y su movimiento permite llegar más lejos.

 

 


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