Considerada ya como la figura presidencial del país, a pesar de que aún faltan poco más de tres semanas para que los mexicanos elijan a sus autoridades, Andrés Manuel López Obrador, conquistó una vez más a los poblanos, en esta ocasión a teziutecos, quienes vieron cómo el líder moral de Morena, se adueña de la preferencia de los electores.

Este 6 de junio, en la plaza pública de Teziutlán, la llamada “Perla de la Sierra”, lució pletórica y llena “hasta las lámparas” para escuchar el mensaje de Andrés Manuel, quien a pesar del extenso mensaje que emitió –que se prolongó por poco más de una hora– nunca decayó del ánimo de los concurrentes.

Foto: Juan Carlos Sánchez Díaz

Obrador llegó con las propuestas que enarbolan su plataforma política: erradicación de la corrupción; no más brecha entre pobres y ricos, y la marcha atrás de las que llama “mal reformas” energética y educativa.

«Que me llame Lopitos o me llame como quiera, se va a quedar sin sus 5 millones de pesos».

Dueño del escenario y del manejo discursivo, pues siempre cita lo que el pueblo quiere escuchar, es amoroso cuando quiere serlo, es mordaz cuando quiere serlo y es irónico y contundente cuando así lo quiere.

“Que me llame Lopitos o me llame como quiera, Fox se va a quedar sin sus 5 millones de pesos de pensión”, advierte con vehemencia, sabedor que su pueblo le festeja todo, absolutamente todo.

El tema Puebla no podía quedar de lado y como en sus visitas anteriores, López Obrador llamó a los pobladores de Teziutlán para que el 1 de julio, voten “6 de 6” por los candidatos de la coalición “Juntos Haremos Historia”, pues argumentó que esta elección “no se trata de personas y mucho menos de partidos”, sino de la transformación del país.

Ironizó que “lo pueden regañar”, pidió no votar por Martha Erika Alonso, y sí por su candidato Luis Miguel Barbosa.

Sin mencionar su nombre, pues ironizó que “lo pueden regañar”, pidió no votar por Martha Erika Alonso, y sí por su candidato Luis Miguel Barbosa, de quien dijo ya tiene una ventaja de hasta 20 puntos, según las encuestas.

Sin importar las largas horas que tuvieron que estar, algunos más para poder ocupar los mejores lugares, ni tampoco el hecho que la visita del líder moral de Morena haya sido en un día y horario hábil, la gente que llenó el zócalo de Teziutlán, seguramente ya tomó una decisión por quién va a votar el 1 de julio.

 

 


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