OPINIÓN: Las tendencias de intención del voto ya no cambiarán

Los poblanos ya definieron su voto, las próximas dos semanas su atención estará centrada en el paso de la Selección Mexicana.

De Política y Cosas Peores…

En la recta final de la campaña electoral y con la fiebre mundialista encima, poco o muy poco tendrán que presentar los partidos y coaliciones para impulsar a sus candidatos en la búsqueda de sumar adeptos, pues la definición de la intención del voto, no cambiará, o el menos, no será nada brusco ese viraje.

A estas alturas de la contienda electoral, donde la llamada “guerra sucia” ha llegado a sus máximos niveles, y en donde la violencia cobró la vida de dos candidatos –crímenes aún sin esclarecer–, el poblano ya tiene claro por quien votar el 1 de julio.

Por supuesto a su conveniencia, pues es lógico que nunca aceptaran que van debajo en las encuestas, los partidos manejan sus números y confían –según el caso–, en la movilización de sus estructuras, la coacción del voto y la participación ciudadana, el día de la jornada electoral.

A estas alturas, ¿a quién creerle?...a Martha Erika y el morenovallismo con toda la estructura gubernamental como respaldo, o bien a Luis Miguel Barbosa y el “tsunami electoral” llamado Andrés Manuel López Obrador.

Enrique Doger, a quien prácticamente todas las encuestas lo colocan muy lejos del puntero, se cuece aparte ya a estas alturas y ahora solo habrá que ver hacia donde “jaló” finalmente el voto útil, si con el PAN y sus aliados o con Morena, quien dicho sea de paso, le dará al menos 1.4 millones de votos a su candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, diferencia abismal de la que alcanzarán tanto José Antonio Meade como Ricardo Anaya.

Lo que también es un hecho, y que es una cifra coincidente no solo en las dirigencias de los partidos, sino también entre académicos y politólogos, así como en los actores políticos, es hecho que si sale a votar el 65 por ciento del electorado en Puebla y cuya lista nominal alcanza los 4.5 millones de ciudadanos, la posibilidad de que haya una alquimia electoral el 1 de julio, prácticamente se pulveriza.

Por cierto, en otro tema, habrá que ver hasta dónde le pega al panista Eduardo Rivera, que haya sido el causante de que no hubiera debate entre los candidatos a presidente municipal. Hasta ahora, lo único cierto es que sus asesores no lo quisieron exponer.

La pregunta es si fue para conservar la presunta ventaja que dice tener en las encuestas –las cuales por cierto nunca ha presentado– o bien para no ponerlo en una vitrina pública y exhibir el tema de sus cuentas públicas, el proceso de inhabilitación de 12 años que enfrenta, y en general su paso como edil en el primer trienio de la administración morenovallista.

Sin embargo, esto ya no importa, para bien o para mal, los poblanos ya definieron su voto. Las próximas dos semanas, su atención estará centrada en el paso de la Selección Mexicana. Créame.

 

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POB/JMVA