OPINIÓN: ¿Cómo revertir el convulsionado ánimo político en Puebla?

Lo más más importante en estos momentos, es revertir el convulsionado ánimo político y social que priva en Puebla.

De Política y Cosas Peores

Desde los hechos vergonzosos que se vivieron el día de la jornada electoral, ha corrido mucha agua en el espectro electoral en Puebla, estado que se ha colocado en el escenario nacional e internacional por los sucesos registrados en el M&M Gran Hotel, donde las huestes de Morena, irrumpieron para desactivar una presunta “mapachera” panista con todo y el magistrado Israel Mancilla.

Este domingo se consumó lo que todo mundo sabía. La unción de Martha Erika Alonso como gobernadora electa del estado y el consabido rechazo de Morena y sus aliados, encabezados por Luis Miguel Barbosa, quienes llevarán la definición de la elección a los tribunales federales.

Más allá de los argumentos de uno y otro bando, lo más más importante en estos momentos, es revertir el convulsionado ánimo político y social que priva en Puebla, y que no puede ser consignado como un asunto menor. El dispositivo de ultra seguridad aplicado este domingo en torno al Instituto Electoral del Estado (IEE), así lo demuestra.

Dirimir al ganador (a) de la elección, no es algo que solo pase por un tema meramente jurídico, sino también deberá pasar por la certeza que deben tener los poblanos de la legitimidad de la elección y en sí, de las autoridades que nos habrán de gobernar, cualquiera que sea el bando.

Luis Miguel Barbosa, tiene muy clara su estrategia. Quemará “todas sus naves” en el escenario federal e irá por tres vías para echar atrás la determinación del IEE.

Una, por la vía penal a través de la Fepade, con la presentación de las irregularidades en la contienda electoral. Caso concreto, la camioneta que se volcó por los rumbos de Xilotzingo; la detención arbitraria de un grupo de jóvenes seguidores de Morena en la colonia San Manuel; así como los hechos violentos, incluyendo el robo de urnas en la jornada electoral y por supuesto, el caso del Hotel M&M.

Dos, el rebase de gastos de tope de campaña de la candidata panista. Y tres, la alteración y manipulación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), así como del Conteo Rápido

Independientemente de si finalmente Martha Erika asume o no el poder, el intento de imposición ha polarizado de manera aguda a una gran parte del electorado poblano que abarrotó las urnas el 1 de julio, y rechaza la versión de que la abandera panista ganó la elección.

Finalmente sea cual sea la decisión, debe ser resuelta a la brevedad. La certeza y la legitimidad en Puebla, no pueden esperar.

POB/PSC