OPINIÓN: El 1 de Julio Puebla se convirtió en un muladar

Puebla se volvió un "foco rojo" nacional debido al robo de urnas a mano armada.

De Política y Cosas Peores

Lo que se vivió en Puebla este domingo en la jornada electoral, la cual inició como una convivencia cívica y de fraternidad dirigida a la democracia, terminó en un verdadero muladar, el cual nos coloca de nueva cuenta en el escenario nacional, tal y como ha ocurrido en años recientes con sucesos vergonzosos como los linchamientos, los feminicidios y los ejecutados, por decir lo menos.

Robo descarado de urnas, pandillerismo y violencia en las casillas, -incluyendo balaceras en diversas regiones de la entidad-, intimidación, privación ilegal de la libertad, incluso el asesinato de cinco personas, son el fiel reflejo de que se vive hoy día en entidad, la cual por mucho, este 1 de julio, ocupó el primer lugar en la comisión de delitos electorales, incluso por encima de estados como Tamaulipas, Guerrero y Michoacán.

Un árbitro electoral sesgado, obediente y sumiso, permitió que Puebla se convirtiera en un “foco rojo” en todo el escenario electoral del país. Con una violencia e intimidación nunca antes vista, y en donde se puso en riesgo la vida de familias que acudieron como nunca a emitir su voto.

Más allá de estas elecciones amañadas, las cuales sin duda ya tienen pie y medio para su resolución en los tribunales –serán los federales, porque ya sabemos qué dictamen darán los locales-, quedó de manifiesto la solidaridad y muestra de valor de los poblanos, quienes pese a los actos pandilleriles a los que fueron sometidos, nunca cesaron en su intento de sufragar.

Mención aparte merece el caso de la camioneta que se volcó por el rumbo de Xilotzingo, luego de que un par de sujetos en una unidad presuntamente de la Fiscalía General del Estado (FGE), robaron urnas, para ser retenidos valientemente por los ciudadanos, que durante largas horas esperaron la llegada de los elementos de la PGR.

De ese tamaño, fue la elección en Puebla.

De ese tamaño, es la ambición del poder.

De ese tamaño, es la vergüenza que vivimos.

POB/PSC