OPINIÓN: Los 21 días y contando de Claudia Rivera…

La próxima presidenta municipal de Puebla tiene que sortear la molestia que provocó su reunión con Antonio Gali y también la designación de sus funcionarios.

De Política y Cosas Peores

Este domingo 22 de julio, se cumplieron tres semanas -21 días- de que Claudia Rivera Vivanco, obtuviera un triunfo inobjetable sobre Eduardo Rivera Pérez, para convertirse así en la segunda mujer que llega a la presidencia municipal de la cuarta ciudad más importante de todo el país.

Sin embargo, ese transitar de tres semanas, lejos de ser un bálsamo luego de 60 días de desgastante campaña, ha significado para la propia Claudia Rivera, las primeras pruebas en su carrera como política.

Contrario a lo que podría pensarse, las escaramuzas de la virtual edil, no las ha tenido que sostener con rivales externos, sino al contrario, han sido con su partido, su dirigencia y ahora mismo, con su militancia y peor aún, con sus seguidores.

Resarcir las heridas que dejó su decisión de asistir al encuentro con el gobernador Antonio Gali, no será cosa menor, aunque por supuesto se quiera aparentar lo contrario, pues es un hecho que en Morena, no le perdonan que se haya ido a sacar la foto con el mandatario poblano.

Resulta que apenas y se empieza a limpiar la polvareda de su visita a Casa Puebla, cuando la propia Claudia ya tiene encima otro problema: el nombramiento de los perfiles que la habrán de acompañar en la administración municipal.

Como "balde de agua fría", cayó entre los militantes y fieles seguidores de la virtual edil, el pronunciamiento en el sentido de que cuadros como el Alejandro Cañedo –en Turismo- y Gustavo Ariza –en Protección Civil-, han sido invitados a seguir colaborando en el próximo ayuntamiento.

Aseguran que no dudan de la capacidad de ambos funcionarios –y cuyos orígenes se dan desde la administración del panista Rivera Pérez-, sino que se hagan de lado, los perfiles de gente "que se la partió" con Claudia, incluso antes de que fuera nombrada candidata.

El temor de que este tipo de determinaciones de Rivera Vivanco en la definición de otros funcionarios siga, es latente, es decir, que al final de cuentas se hagan de lado aquellos perfiles de Morena –incluyendo muchos jóvenes universitarios- que claman por una oportunidad dentro del servicio público.

Son apenas 21 días los que han pasado desde el 1 de julio y faltan poco menos de tres meses para que despache desde el ayuntamiento.

Por su bien, los tiempos se deberán acomodar para Claudia Rivera y su gente, porque créame, las expectativas que ha creado su llegada no son cosa menor.

Curar las heridas en Morena y aglutinar a su gente, son temas que le urgen resolver, sólo así su andar al menos en el principio de su incipiente carrera, dejará de ser ríspido como hasta ahora.

Son solo 21 días y contando…

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POB/PSC